Cómo el estilo de crianza autoritaria impacta sobre la conducta del niño

Los padres tienen diferentes estilos, desde el padre permisivo que permite casi cualquier tipo de comportamiento a los padres muy estrictos, que establecen normas acerca de todo. Un estilo llamado paternidad autoritaria toma prestado tanto de la permisividad como de la versión estricta y puede tener beneficios tanto para los padres como para los niños. Los niños son personas y responden de manera diferente, pero la paternidad autoritaria parece ofrecer un enfoque equilibrado que funciona para la mayoría de los niños.

Apoyo y cobijo

Los padres autoritarios tienden hacia la moderación. Son un soporte sin ser sofocantes, proveen cobijo y son responsables. Un padre autoritario establece estándares altos, muestra respeto por sus hijos y espera madurez y cooperación. Aunque está muy involucrado con sus hijos, no les permite salirse con la mala conducta y hace cumplir las consecuencias cuando los niños se portan mal. Hace cumplir las normas, aunque es cálido y alienta una actitud verbal de dar y tomar, en lugar de emitir un decreto como un padre estricto. Es poco probable que trate de controlar a su hijo a través de la vergüenza, los castigos severos o el desamor.

Efectos en los niños

El estilo autoritario de crianza parece ser el resultado de los niños que son independientes, autosuficientes y socialmente aceptados, exitosos en lo académico y de buen comportamiento, de acuerdo con Gwen Dewar, antropólogo y fundador del sitio web Parenting Science. Dewar dice que estos niños son también menos propensos a quejarse de depresión y ansiedad y menos propensos a usar drogas o involucrarse en conductas delictivas. La calidez de los padres autoritarios ofrece a los niños la oportunidad de hablar de sus sentimientos y fortalecer los vínculos con sus padres. La calidad de la relación entre padres e hijos es un factor clave en la crianza autoritaria, según Foundations Counseling, LLC. La crianza autoritaria también puede dar lugar a los niños que acuden a sus padres por consejo sobre decisiones difíciles, en lugar de confiar en los compañeros.

Disciplina inductiva

El aspecto de la paternidad autoritaria llamada disciplina inductiva parece ayudar a los niños a ser más útiles, simpáticos, conscientes y amables con los demás, según Dewar. La disciplina inductiva significa que los padres se toman el tiempo para explicar las reglas y las razones de las mismas y no sólo establecen la ley. Los padres apelan al deseo del niño de ser "adulto" para ayudarles a aceptar las reglas, las normas y los límites, haciendo hincapié en el efecto de la conducta del niño hacia los demás con el fin de promover la empatía. Las discusiones resultantes ofrecen a los niños la oportunidad de aprender sobre el razonamiento moral.

El equilibrio es la clave

Ningún padre puede ser perfecto todo el tiempo, al igual que ningún niño puede ser perfecto todo el tiempo. Los padres autoritarios, sin embargo, mantienen el calor y el afecto de su relación con los padres, así como sus estándares. Incluso los padres con autoridad en ocasiones pueden deslizarse en la dirección estricta o permisiva. Además, los estilos de crianza deben ser modificados según sea necesario para adaptarse a cada niño. Un niño maduro que ha demostrado en varias ocasiones que toma buenas decisiones puede tener más libertad, mientras que un niño que es impulsivo puede tener límites más definidos.

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Escrito por beth greenwood | Traducido por andrea galdames