Cómo espesar una salsa casera

La salsa se ha convertido en un condimento casi omnipresente para condimentar tacos, carnes a la parrilla y ensaladas. Después de haber superado al ketchup como el condimento favorito de los estadounidenses, también se puede saborear sobre unos nachos (tortilla chips). Hacer la salsa en casa puede ser una excelente manera de utilizar ingredientes frescos y saludables, pero a veces puede dar lugar a mezclas acuosas. Usar una licuadora o procesador de alimentos en particular, puede dar un producto demasiado triturado, por lo que pierde su consistencia crujiente. Aunque algunas salsas deben ser puré y se disfrutan sin problemas, si estás buscando una salsa casera más espesa y crujiente, hay maneras para hacerlo.

Nivel de dificultad:
Fácil

Necesitarás

  • Tomates Roma (Roma tomatoe)
  • Pimientos dulces (bell peppers) rojos o verdes
  • Chiles picantes (spicy chilies)
  • Mango
  • Aguacate (avocado)
  • Pepino (cucumber)
  • Tomatillos
  • Colador

Instrucciones

  1. Agrega tomates Roma para espesar una salsa aguada. Las rebanadas de tomates comunes pueden crear una mezcla acuosa, ya que estos tomates son naturalmente más jugosos. Los tomates Roma son un poco más firmes, de modo que cuando se mezclan se obtiene una consistencia más espesa. En general, cuando selecciones los tomates para la salsa hecha en casa, evita los que sean más maduros y más suaves. Estos carecerán del sabor fresco tan importante en la salsa cruda, y la textura suave creará una salsa ensopada.

  2. Repiensa tus complementos. Algunas recetas básicas de salsa usan tomates, ajo (garlic), cilantro y cebolla (onion). Aunque esto puede ser simple y delicioso, podría no producir la salsa espesa que estás buscando. Añadir verduras crujientes, incluyendo pimientos rojos o verdes y pimientos picantes o chiles, puede aumentar la textura crujiente de la salsa casera. Otros complementos, como mango, aguacate, pepino y tomate también logran aumentar la consistencia, pero podrían cambiar sustancialmente el perfil de sabor de la salsa. El mango añadirá dulzor, mientras que el aguacate agregará una textura espesa y cremosa. Los tomatillos traen una calidez específica a la salsa, y los pepinos un toque más fresco.

  3. Ajusta tu técnica de preparación. Aunque las licuadoras y las procesadoras de alimentos hacen que la preparación de la salsa sea simple y rápida, esto puede dar una consistencia más fina. Quizá no tengas tiempo suficiente para cortar todos los elementos de tu salsa a mano, y eso no es necesario, de todos modos. Procesar la mayoría de tus ingredientes puede hacer la mezcla de salsa básica, pero reserva un tiempo para cortar algunos tomates, cebollas y cilantro adicionales a mano, para tener ingredientes más grandes y recién cortados para agregar a la mezcla.

Consejos y advertencias

  • Después de cortar los tomates en cubos para una salsa casera, escurre el jugo extra antes de mezclarlos con otros ingredientes. Esto preserva el sabor crujiente y crocante de los tomates sin el jugo acuoso que ensopa la salsa.
  • Algunas recetas llevan agua, aceite de oliva y jugo de limón o de lima, además de los productos picados. La eliminación del agua es una forma sencilla para espesar una salsa casera sin cambiar el sabor. Si estás buscando una salsa más seca, similar a una ensalada, puedes considerar la omisión del aceite de oliva y el jugo de limón o lima. Esto cambiará el perfil de sabor de la receta, sin embargo. La omisión de la lima o el limón hará que el sabor sea menos cítrico, eliminar el aceite de oliva le quitará a la salsa un poco del sabor espirituoso y terroso. Es difícil arruinar una receta de salsa, así que puedes experimentar hasta llegar a una combinación de sabores que tenga el espesor deseado.

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Escrito por morgan rush | Traducido por mar bradshaw