Espasmos musculares luego de hacer actividad física

Los espasmos musculares ocurren cuando los músculos se contraen de modo involuntario. Esto puede ser doloroso y preocupante, especialmente si acabas de finalizar una rutina de ejercicios y piensas que puedes tener una lesión muscular. Si bien no suelen ser causa de alarma, los espasmos musculares pueden indicar una necesidad de mejorar el acondicionamiento de los músculos o la nutrición antes y durante la sesión de ejercicios.

Causas

Los espasmos musculares que ocurren luego del ejercicio suelen derivar de dos causas principales. La primera es la fatiga muscular. Si estás retomando un programa de ejercicios o un deporte luego de una pausa, los músculos pueden no estar preparados para trabajar al mismo nivel que lo estaban haciendo, lo que puede conllevar a una sobrecarga y espasmos. La segunda causa es la deshidratación, relacionada con la transpiración perdida durante la sesión de ejercicios. Junto con el agua, la transpiración contiene sodio, un mineral necesario para que los músculos funcionen correctamente. Si pierdes demasiada agua y sales mediante la transpiración al hacer ejercicio, puedes experimentar dolor.

Prevención

Si has experimentado calambres musculares en el pasado, toma medidas preventivas antes de futuras sesiones de ejercicios. Éstas pueden incluir tomar muchos líquidos a lo largo del día e incrementar el consumo de éstos antes, durante y después del ejercicio. Si la temperatura es muy elevada o sabes que harás ejercicio intenso, intenta tomar una bebida que contenga electrolitos, o que contenga sales que pueden ayudar a reponer el sodio perdido. Una sesión de estiramiento de cinco a 10 minutos luego de la entrada en calor puede ayudar a aflojar los músculos. También debes estirar luego de la rutina de ejercicios.

Tratamiento

Si experimentas espasmos musculares con posterioridad a la actividad física, tómate unos momentos adicionales para estirar el músculo. Esto puede ayudar a liberar la tensión y la rigidez que pueden derivar de los calambres. Si estás experimentando un espasmo, un parche de calor también puede aliviar al músculo acalambrado. Sin embargo, si sientes dolor luego del espasmo, la mejor opción antiinflamatoria es el hielo. Continúa ingiriendo agua o bebidas con electrolitos luego de la actividad física para calmar la deshidratación. Los antiinflamatorios no esteroideos, como ibuprofeno o naproxeno, también pueden ayudar a reducir el dolor y la inflamación luego de los calambres musculares.

Advertencias

Si experimentas calambres musculares que no desaparecen luego de varias horas o que vuelven a aparecer, busca tratamiento médico. Los calambres musculares extremadamente dolorosos también pueden requerir de atención médica. Los calambres musculares frecuentes pueden indicar un desequilibrio mineral, incluyendo insuficiencia de calcio, potasio o magnesio. Los espasmos musculares también pueden derivar de problemas nerviosos o cerebrales.

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Escrito por rachel nall | Traducido por florencia prieto