EPOC y daño alveolar

La enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC), una enfermedad pulmonar inflamatoria progresiva que se observa con mayor frecuencia en los fumadores, es la tercera causa principal de muerte en los EE.UU. Los signos y síntomas de la EPOC pueden variar desde una tos persistente con un aumento de la producción de moco a una severa falta de aire e insuficiencia respiratoria . Del mismo modo, el grado de daño en los pulmones de las personas con EPOC varía de inflamación leve de las vías respiratorias a la destrucción generalizada de los alvéolos, que son los diminutos sacos de aire en forma de uva, donde se produce el intercambio de oxígeno.

Etapas iniciales

La EPOC se pone en movimiento cuando se está en exposición a sustancias que generan inflamación de las vías respiratorias, lo que conduce a un aumento de la producción de moco y engrosamiento de las paredes de las vías respiratorias. El humo del tabaco es el instigador mejor estudiado de la EPOC, pero los polvos y humos industriales, el humo de la quema de combustibles y la contaminación del aire en las ciudades han sido implicados como factores desencadenantes de la EPOC. Las vías respiratorias irritadas no son los únicos factores que determinan el riesgo de la EPOC, la rapidez con que avanza o qué tan grave será. Debido a que sólo el 20 por ciento de los fumadores desarrollan EPOC, la genética puede jugar un papel importante en si alguien desarrolla daño alveolar cuando se expone a un irritante de las vías respiratorias.

Susceptibilidad genética

Los científicos han identificado más de 200 genes que pueden aumentar tu susceptibilidad a la EPOC, según una revisión de 2012 en el "International Journal of Chronic Obstructive Pulmonary Disease." Mientras que sólo 1 de estos genes ha sido firmemente vinculado al enfisema (la etapa de la EPOC que se caracteriza por daño alveolar generalizado), ​​hay suficiente evidencia para apoyar la idea de que la susceptibilidad genética es un factor de riesgo determinante de la EPOC. En personas genéticamente susceptibles que están expuestas a cantidades suficientes de sustancias irritantes de las vías respiratorias, el daño alveolar parece deberse a un desequilibrio en los mecanismos de reparación, reciclado y mantenimiento del tejido pulmonar. Un análisis de 2012 en "The Journal of Clinical Investigation" sugiere que el riesgo de un fumador de desarrollar EPOC puede depender únicamente de las deficiencias individuales en estos mecanismos de auto-mantenimiento.

Enfisema

Las delicadas células que rodean los alvéolos son fácilmente dañadas por las sustancias tóxicas en el humo del tabaco y otros irritantes de las vías respiratorias. A medida que las células inmunes se mueven para eliminar las células alveolares muertas y heridas, liberan sustancias químicas inflamatorias que causan daños adicionales en los tejidos circundantes. Los tejidos lesionados que no se reparan rápidamente son colonizados por las bacterias que normalmente se eliminan de los pulmones, situación que atrae a las células aún más inmunes. En personas genéticamente susceptibles, este ciclo de lesión de los tejidos, inflamación y colonización bacteriana puede perpetuarse por sí sóla incluso si la exposición a los irritantes originales ha parado. Poco a poco, el tejido elástico que soporta los pulmones y las paredes entre los alvéolos individuales se rompe. Esta destrucción de tejido, que por lo general se manifiesta años a décadas después de la aparición de la EPOC, es el sello del enfisema. El pobre intercambio de oxígeno, una intensa falta de aliento y la hiperinflación de los alvéolos remanentes (la causa por la que los pacientes con EPOC avanzada tienen lo que se denomina "tórax en tonel") son algunos de los signos y síntomas de enfisema.

Recomendaciones

En la actualidad, la detección genética generalizada para identificar a las personas en situación de riesgo para la EPOC no es posible. Por lo tanto, la forma más eficaz para prevenir la EPOC es evitar la exposición continua o recurrente a los irritantes de las vías respiratorias. Ya que el fumar sigue siendo la causa más común de la EPOC en todo el mundo, dejar de fumar sigue siendo la medida más importante para reducir o prevenir los efectos individuales y sociales de la EPOC. Si fumas, consulta con tu médico para encontrar soluciones para dejar de fumar. Si estás expuesto a otras formas de irritantes las vías respiratorias, toma medidas para reducir el riesgo de daños a los pulmones, tales como el uso de un respirador en entornos polvorientos.

Más galerías de fotos



Escrito por stephen christensen | Traducido por vanina frickel