Entrevista con Terry Hitchcock de My Run

Una mirada de cerca a la historia de las 75 maratones consecutivas en 75 días consecutivos.

Terry.

Espero que la gente vea esta historia como una lección: si pude hacerlo, ellos también podrán. Y no es solo sobre correr. Se trata de cualquier sueño que uno tenga.

Durante el corriente mes de marzo, quienes vayan al cine podrán ver My Run, la poderosa historia de la mega maratón de 75 días consecutivos de Terry Hitchcock. Luego de la muerte de su esposa Sue debido a cáncer de mama, Terry se convirtió en un padre solo que debía criar a tres niños. Se encontraba en la lucha por sobrellevar los desafíos presentados por el nuevo cauce de su vida además de las grandes preguntas que le produjo la muerte de su esposa acerca del propósito de su propia vida. Terry finalmente decidió tomar un curso de acción que consternó a muchos quie lo conocían y cautivó a la audiencia global. Decidió correr 75 maratones consecutivas en 75 días consecutivos para llegar a la ceremonia de apertura de los juegos olímpicos de 1996 en Atlanta. My Run lleva a los espectadores por el horrendo viaje de Terry para revelar un historia aún más grande que el desafío físico. Es una que nos recuerda a todos el poder de la fe, el coraje y la determinación en cuanto a los grandes obstáculos y nuestras propias maratones diarias. Hemos tenido la gran fortuna de poder sentarnos a hablar con Terry y escuchar su versión de cómo transformó tal circunstancia ordinaria en un extraordinario viaje que sigue siendo fuente de inspiración hoy en día.

Aquí en LIVESTRONG.COM solemos hablar sobre un momento que llamamos "punto de inflexión". Es aquel en el cual decidimos realizar un cambio grande, sin importar si se trata de mantenernos en forma, tomar el control de nuestra salud, realizar un desafío físico extremo, etc. ¿Puedes hablar de tu propio punto de inflexión? ¿Cómo has sentido tal periodo de tiempo?

No fue una gran luz brillante lo que llamó mi atención. En realidad fue algo que llevó bastante tiempo. Perder a mi esposa obviamente fue muy traumático. Y luego criar mis hijos solo. Mientras fui logrando sobrellevar todo esto, estuve pensando en mi propia vida y en qué podía hacer. Pude ver cómo padres solos sobrellevaban su propias maratones diarias. Yo estaba haciendo lo mismo. Estaba tratando de entender la vida y qué tenía para darme. Un día estaba pensando sobre mi propia experiencia de vida, mis talentos y pensaba "debe haber algo que pueda hacer". Recordé a Terry Fox. Comencé a pensar cuando estaba en el hospital luego de haber perdido su pierna por el cáncer y probablemente pensaba las mismas cosas, al estilo "¿qué puedo hacer con mi vida y cómo puedo superarlo?". Su respuesta fue correr por todo Canadá, como nadie lo había hecho antes y captar la atención de los medios para juntar dinero para la investigación contra el cáncer. Seguí pensando lo que debe haber pasado (y por supuesto no lo logró), ya que a mitad de camino falleció. Pero seguí pensando "guau, qué hermosa idea".

Por lo tanto me dije: "sabes que no soy un corredor. Juego racquetball pero no soy un corredor. Pero quizás pueda salir por unos días y obtener la atención de los medios". Y luego, como empresario y comercializador, seguí pensando que tenía que lograrlo. Por lo tanto no me corté el pelo durante un año y medio. Tenía el pelo blanco y largo y una barba, y usaba frases como "soy tan viejo como sucio". No era un corredor, pero eso no hacía la diferencia. Solo pensé que si podía salir allá afuera podría hacer algo, y de eso es de lo que se trataba.

Por lo tanto decidí que iría a al menos a una maratón por día y que correría en la ceremonia de apertura de los juegos olímpicos. Y decidí hacerlo solo, con un equipo que me diera apoyo. Era el comienzo. Todos decían que no podría lograrlo. Los corredores decían que era humanamente imposible. Los doctores decían que no lo lograría. Sufrí un infarto en la mitad de mi entrenamiento. Todo estaba en mi contra. Pero eso es parte de la vida. Debes tomar lo bueno y lo malo. Estaba decidido a hacerlo. No sabía cómo. Nadie sabía cómo.

75 maratones en 75 días. Suena como un objetivo imposible. ¿Qué tenían las maratones que te llamaron la atención, especialmente siendo alguien que no solía realizar esfuerzos físicos extremos? ¿Hay algún sentimiento o gratificación especial que recibes al correr que te hizo elegirlo como desafío?

Algunos corredores experimentados me han contado que puedes sentirte dopado al correr. Que puedes salirte de tu cuerpo y casi verte a ti mismo corriendo. Y aprendí que era verdad. Y aprendí que tienes la euforia, ese sentimiento por el cual crees que vas volando por entre las nubes. Debes mezclarlo con el dolor que implica realizarle tremendo daño a tu cuerpo. Pero era gratificante. Era muy gratificante. Con cada paso conocía personas nuevas que representaron muchos caminos de la vida diferentes.

Correr por St. Louis fue el día más especial. La NBC estuvo conmigo todo el día. Y cuando llegué a St. Louis aún estaban conmigo al ingresar a correr por la ciudad. Pero cuando llegué a la parte conocida como St. Louis Este habían desaparecido. Y no los vi más hasta que llegué al resto de la ciudad. Y cuando los vi de nuevo y les pregunté dónde habían estado, me dijeron "Bueno Terry, eso era St. Louis Este. Nadie va a St. Louis Este".

Y no era una zona linda. Había autos quemados y ventanas tapadas. Pero lo que experimenté fue el corazón humano: madres saliendo de sus hogares para abrazarme. Hombres que venían a darme la mano con lágrimas en sus ojos y niños que venían corriendo hacia mí. Y para mí fue una gran celebración. Ese fue realmente el pulso de Estados Unidos. Por lo tanto me di cuenta de que mi carrera realmente estaba mostrando que todos podemos pasar las etapas duras de la vida, esas maratones diarias, y superarlo y seguir adelante. Y si eres de verdad, si tu corazón late de verdad, entonces la gente lo verá y se aferrará a eso. Eso es lo que encontré en St. Louis Este.

En LIVESTRONG.COM somos grandes creyentes en el poder del sistema de contención. Nuestros usuarios usualmente trabajan juntos pra alcanzar sus metas de vivir saludablemente, compartir consejos y trucos que les funcionan y simplemente apoyo a veces. ¿Puedes hablar sobre tu sistema de contención en este increíble viaje? ¿Cómo te ayudó? ¿Fue equivalente a tu éxito?

La mayor parte de las cosas de la vida no las harías nunca sin tener a alguien en quien confiar. Mi sistema de contención durante mi corrida fue la firma de RR.PP. que trabajó conmigo. Literalmente si alguna vez sentía que me derrumbaba alguien venía a mi rescate. Querían que continuara. Otras personas estaban a mi alrededor para asegurarse de que continuara al siguiente paso. Los masajistas ponían tablas en la autopista para darme un masaje. Los doctores ingresaban para preguntarme si podían hacer algo. Había tanta gente que quería ver continuar a este hombre con pelo blanco y algo de sobrepeso. Evidentemente tenía un significado diferente para mucha gente. Algunos nunca habían corrido una maratón así que querían verme hacerlo. Algunos simplemente tenían una vida difícil y si me abrazaban quizás me sentiría mejor. La lista sigue y sigue. Como no me veo como un corredor, era un ejemplo que de si ese hombre podía lograrlo, yo también podría. Tenía mucho significado para muchas personas diferentes.

¿Cuál fue tu mayor desafío en este viaje? ¿Fue físico o mental? ¿Y cómo fue tu experiencia para continuar pese a tal desafío e irlo logrando?

Cuando empecé nadie me dijo que lo mental jugaría un rol. Era cuestión de "debes cuidar tu cuerpo y evitar que te salgan ampollas". Lo físico fue a lo que más importancia se le dio. Pero nadie nunca me explicó que también iba a experimentar la parte mental y el efecto que tiene sobre tu mente y tu cuerpo. Y tuve que trabajarlo yo mismo. Me llevó mucho tiempo entender lo que me estaba pasando. La parte física, el dolor era fuerte; muchas veces, extraordinario. Dolía. No hay duda. Recuerdo ir al hospital con mi hijo y ver los rayos X de mi rodilla y mis tobillos y al doctor diciendo: "Bueno, debes irte a casa y poner los pies en alto por diez días, luego volver y verme". Pero aún me faltaban recorrer veinte millas, por lo que seguí adelante. Lo físico estaba allí.

Lo mental, no lo entendía. A medida que fue pasando el tiempo, alguien me llamó y me dijo: "¿Te gustó que hubiera 100 personas esperándote en la esquina?" .Y para mí ya no eran más personas reales. Luego de un tiempo la gente no estaba allí. La gente decía "¿Qué puedo hacer por ti?". Y respondía cosas como "Necesito un abrazo". Y casi me sorprendía a mí mismo diciendo tales cosas. No lo entendía en el momento. Decía "Me siento solo". Eso era lo que estaba pasando. Un doctor que me conoce bien me dijo: "Estás por caer en un gran abismo". Me dijo que me estaba deprimiendo. Dije "Me estoy sintiendo muy mal". Y mi hijo estaba empezando a sentirse igual. El doctor dijo que en realidad es el segundo muro que hay que derrumbar. Me dijo que era como una persona que iba a subir al Everest o un aleta olímpico que se entrenó por cuatro años y luego realiza un buceo de 15 minutos y eso es todo. Recuerdo discutir con él por que no tenía sentido para mí. Pero cuando llegué a casa luego de unos días sentí que me estaba haciendo mal de verdad. Manejé hasta el hospital y el psiquiatra que había de turno también maratonista escuchó mi historia. Luego me dijo "Nunca creí una palabra de lo que dijiste. Simplemente sabía que estabas en problemas". Y me sugirió que me pasara algunos días allí. Sin teléfono ni nada. Terminé quedándome tres meses. Fue realmente duro. Así que es algo mental y físico. No creo que lo hubiese logrado sin fe. Para mí fue físico, mental y espiritual.

Todos los días, los usuarios de LIVESTRONG.COM realizan cosas increíbles y trabajan hacia sus grandes metas. Muchos de nuestros usuarios se han transformado totalmente en cuanto a su salud, comiendo y ejercitándose y ahora están devolviendo esa satisfacción en causas increíbles como maratones filantrópicas, eventos en equipo de LIVESTRONG, etc. Para quienes están simpelemente comenzando estos grandes viajes o para quienes necesitan aliento, ¿qué tienes para compartir? ¿Algún secreto de tu propio éxito o palabras de sabiduría?

Fui criado en un pueblo muy pequeño y mi abuelo solía decirme que no había nada en la vida que no pudiera lograr, que nada era imposible y que nadie podría quitarme mis sueños. Siempre lo recordaré. Cuando estaba corriendo sabía que Dios no iba a poner sobre mí tanto peso como para que no pudiera con mi carga, con el sueño que tenía. Simplemente sentí que estaba destinado a hacer esto. Cuando mi esposa murió estaba un poco enfadado por eso. Y le decía a Dios "No puedes hacer esto, ¿por qué no me tocó a mí?". Habían pasado ocho años. Y seguía preguntándole "¿Qué quieres que haga?". Y conseguí la respuesta de que necesitaba enseñarle a otros sobre lo que había experimentado en mi vida. Cuando nos ponemos estas grandes metas como objetivo solo tenemos que recordar que no hay nada que no podamos hacer. Que es una cuestión de hallar cómo hacerlo y creer en uno y creer que si es nuestro sueño, podemos lograr lo que nos propongamos.

My Run es una película tan increíble por muchas razones; nos sentimos particularmente conmovidos por este mensaje de que todos podemos ser el héroe de alguien. La película toca el increíble pero aún frecuente impacto que tiene el cáncer en nuestras vidas, el poder de la familia y los amigos y esencialmente la fortaleza del espíritu humano. ¿Qué mensaje esperas con más ansias compartir a través de esta película y tu propia historia?

Tengo la esperanza de que la gente vea esta historia como una historia de esperanza y sobre una persona común que logra algo extraordinario. También espero que la vean como una lección, en la cual si este hombre pudo lograrlo, yo también puedo. Y no es solo sobre las maratones, sino sobre cualquier sueño que uno tenga. Me decidí a hacer esto por un par de razones. La que comparto con todos a donde quiera que vaya es que todos tenemos nuestras maratones diarias. Te levantas por la mañana y tienes una maratón por delante. Algunos días o maratones serán más fáciles que otros, y algunos serán realmente duros. Lo logré. Corrí mi maratón. Pienso que todos deberían poder verlo como un ejemplo de que ellos también pueden ser exitosos en sus maratones diarias. Tuve que sobrellevar muchas cosas para lograrlo. Al final debemos mirar nuestras vidas y ser abiertos a entender cómo debemos vivirlas. Y debemos acostumbrarnos a usar lo que más podamos los dones que nos han sido dados.

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La premiere de My Run en los teatros de todo el país es el 31 de marzo de 2011, un evento de una sola noche. Una parte de las ganancias de las ventas de las entradas beneficiará a LIVESTRONG. LIVESTRONG mejora la vida de la gente que sufre cáncer. Por favor, haz clic en "boletos para ver My Run" aquí debajo para comprar boletos para ver la película en tu zona.

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Escrito por sarah metzger
Traducido por aurelius smith