Entrenamiento para ser socorrista

La condición física de los socorristas repercute directamente en su capacidad para realizar rescates, ya sea que trabajen en una piscina o patrullando las playas y aguas. Los socorristas participan regularmente en ejercicios de entrenamiento de natación y fuerza. Los socorristas de playa eligen ejercicios que ayudan a desarrollar la resistencia y la velocidad para que puedan realizar su trabajo de manera óptima. Además de rescates, algunos socorristas hacen dos entrenamientos completos por día de trabajo.

Natación

Debido a la naturaleza de sus puestos de trabajo, la natación es el ejercicio más importante para los socorristas. La natación rescate debe ser rápida y precisa para que los salvavidas pueden llegar a las víctimas rápidamente. Un entrenamiento común incluye un calentamiento seguido por una formación profesional, donde los socorristas se centran en la fuerza de la brazada y técnicas de respiración. Pasan un tiempo nadando a toda velocidad, pero gastan un mayor porcentaje de tiempo nadando a un ritmo constante, para aumentar el nivel de resistencia. El promedio de entrenamiento de natación es media a una milla (0,80 - 1,6 km) de distancia. Los días en que los socorristas practican sprint-train en el agua, también pueden llevar a cabo una sesión de entrenamiento de fuerza o correr unos pocos kilómetros. Los socorristas de playa suelen hacer combinación de natación-correr, natación-ejercicios.

Correr

Correr, como la natación, es otro ejercicio fundamental para los salvavidas, especialmente para aquellos que patrullan aguas abiertas y tienen que cubrir la distancia en tierra antes de llegar al agua. Los socorristas de Brigantine Beach en Nueva Jersey se ejercitan en la arena por lo menos tres veces por semana para mantener su condición física. Cuando suficientes socorristas están de guardia, a veces se turnan para ir a correr por la playa. En promedio corren de 2 a 4 millas (3,22 a 6,44 km) mientras que algunos socorristas pueden llegar a correr hasta 10 millas (16 km) por día y un promedio de 60 millas (96,5 km) o más por semana. Los socorristas de Hampton Beach en New Hampshire incorporan carreras de natación y correr a toda velocidad en un solo entrenamiento.

Remos

Algunos trabajos de los socorristas requieren de una reacción rápida y la capacidad de utilizar un bote de remos en cualquier emergencia, lo que significa que remar también puede ser un ejercicio útil. Incluso para los socorristas que no necesitan remar en su trabajo, este ejercicio desarrolla resistencia cardiovascular, mientras que aumenta la fuerza en la parte superior del cuerpo, lo cual es un atributo físico clave para los socorristas. Los que trabajan en el gimnasio pueden utilizar máquinas de remo como una manera de calentar durante el entrenamiento, o utilizarlos para una sesión completa de cardio. Los socorristas de playa pueden combinar remo y natación en un solo entrenamiento. Entrenando en parejas, se pueden ir turnando el nado y el remo: mientras uno nada la primera mitad el otro rema y viceversa.

Ejercicios compuestos

Tener fuerza en la parte del cuerpo superior es de suma importancia para los socorristas, ya que tienen que ser capaces de llevar el peso muerto de víctimas inconscientes. La fuerza del torso y brazos debe de ser equilibrada por un abdomen fuerte y por la fuerza de la parte inferior del cuerpo. Los ejercicios compuestos, también conocidos como ejercicios multiarticulares, entrenan a más de un grupo de músculos a la vez. Las flexiones y planchas trabajan la espalda, pecho, hombros, abdominales, glúteos y cuádriceps. Otros ejercicios compuestos que comúnmente realizan los socorristas incluyen fondos, pull-ups y levantamientos de pesas. La mayoría de estos ejercicios utilizan el peso corporal para aumentar la resistencia y se pueden hacer en la terraza de la piscina o en la arena.

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Escrito por meg campbell | Traducido por mariana perez