El entrenamiento para usar el orinal y el llanto

Cada vez que pones a tu bebé en el orinal, llora histéricamente. O quizá notas que tu pequeño llora por su pañal cuando le pones ropa interior. El Centro para la Salud Mental de la Niñez Temprana en la Universidad de Georgetown recomienda a los padres que supervisen las reacciones del niño cuidadosamente cuando el tema de usar el orinal surge. Si tu niño llora cuando se sienta en el orinal, puede no estar mentalmente listo para iniciar el entrenamiento del uso del orinal, y forzarlo a intentarlo sólo lo llevará a las lágrimas y a la frustración.

Disposición mental

Un niño que está mentalmente listo para usar el orinal usualmente está interesado en el proceso, disfruta sentarse en el orinal, y no disfruta andar caminando con un pañal mojado, señala el Centro para la Salud Mental de la Niñez Temprana. Así que el niño que llora en el asiento del orinal y se aferra al pañal está enviándote un fuerte mensaje. El que tú estés mentalmente lista para deshacerte del hábito del pañal (¡y cómo!), no significa que tu bebé también lo esté. Si es tan terrible para él que llora, retrocede un poco, toma un descanso y espera a que los dos se sientan entusiasmados con la idea.

Habilidades de desarrollo

La Academia Americana de Pediatría aconseja que hay ciertas habilidades cognitivas, físicas y verbales requeridas antes de que tu niño inicie con el entrenamiento del uso del orinal. Debe saber y entender las señales que su cuerpo le manda; necesita imaginarse a sí mismo usando el orinal; y debe ser capaz de crear un plan para llegar a tiempo. Tu niño también debe tener la paciencia para poder permanecer en el orinal el tiempo suficiente para terminar. A lo largo de este proceso, debe ser capaz de entender tus instrucciones para usar el orinal, y expresarte cómo se siente usándolo. Si a tu niño le hacen falta habilidades de desarrollo o cognitivas para hacer cualquier cosa de las anteriores, puede afligirse demasiado para usar el orinal sin llorar.

Otras fuentes de estrés

Situaciones estresantes en la vida de tu niño, como un cambio de casa, el divorcio de los padres, una enfermedad grave, o la llegada de un nuevo hermano, pueden ser la causa de que se ponga más tenso y le sea imposible usar el orinal. El llanto también puede ser un síntoma de estrés, y una pista de que debes dejar a tu niño que supere una transición antes de iniciar otra. Otros signos de estrés interiores, como las pesadillas, pueden hacer que tu niño llore cuando use el orinal, o esas lágrimas pueden ser una señal de frustración de que no puede defecar u orinar por impulso a pesar de sus y tus mejores esfuerzos.

Deseo de aprobación

De acuerdo a la Academia Americana de Pediatría, los niños buscan la aprobación de sus padres de manera innata. Establece un sistema de recompensa positiva por usar el orinal con una facilidad relativa. Ofrécele muchos elogios verbales y ánimo para usar el orinal, con la promesa de un juguete o un gusto especial cuando lo haya usado exitosamente. Estos elogios positivos pueden mitigar las lágrimas de un niño nervioso o renuente.

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Escrito por bonnie crowe | Traducido por vera casandra sustaita chenge