Mi entrenamiento más duro: La ciclista olímpica Kristin Armstrong

Cómo 6 pequeños y brutales minutos ayudaron a esta medallista de oro a soportar la competencia.

Kristin Armstrong.

Kristin Armstrong era un manojo de nervios. No solo porque la ciclista pronto estaría defendiendo su medalla de oro olímpica de 2008 en los London Games (el primero de agosto) sino porque era jueves a la noche y el entrenamiento de la mañana sería doloroso. Muy doloroso. La sesión de subida por intervalos parecía inocua en papel: seis minutos de subida, repetidos cinco veces. Pero la realidad del esfuerzo en general hizo temblar a Armstrong (38). "Trato de mantenerme lo más tranquila posible pero me pongo de mal humor", dice. "Mi esposo me mirará como diciendo '¿cuál es tu problema?', luego dirá 'ah, tus intervalos de mañana, ¿no?'". Uno podría decir que Armstrong tiene un Ph.D. en dolor. Su disposición a lastimarse le hizo ganarse su tercer viaje a los Juegos Olímpicos. En Atenas, en el 2004, Armstrong (quien no guarda parentesco con Lance) quedó en el octavo puesto en las carreras de mujeres en rutas (140 kilómetros). Cuatro años después se ganó la medalla de oro en la prueba de tiempo de 24 kilómetros (una prueba de velocidad; el evento del 2012 es de 29 kilómetros), logrando completarla en unos asombrosos 34 minutos 51,72 segundos. A quien ganó la medalla de plata, la británica Emma Pooley, le llevó más de 24 segundos extra llegar a la meta. En Londres, Armstrong tendrá que enfrentarse a Pooley en ambos eventos para poder volver a casa victoriosa. Comienza con el 5 x 6. El entrenamiento afilará la velocidad de Armstrong justo antes de la competencia. Su alta intensidad aumentará su ritmo umbral (su capacidad de mantener un ritmo alto en grandes distancias), hace trabajar más las fibras de los músculos de contracción rápida y eleva el desafío mental. "Los intervalos me dan el último empujón", dice. "Te hacen escarbar en zonas a las que uno normalmente no iría".

Su entrenamiento

Cuatro semanas antes de una competencia, una vez por semana, durante tres semanas Armstrong realiza repeticiones en Bogus Basin, una larga y constante subida cerca de su hogar en Boise, Idaho. Usa la misma colina cada semana para poder medir su progreso y resistir la tentación de hacer trampa con el ritmo. Se mantuvo en buen ritmo y mantuvo sus RPM (revoluciones de los pedales por minuto) en más de 90. "Voy lo más fuerte que puedo por tres minutos, me hablo a mí misma por un minuto y luego aguanto por amor a la vida", dice.

Seis minutos después, Armstrong recompone sus pulmones (usualmente inclinándose sobre el manubrio, jadeando), se deja llevar para recuperarse por 7 a 10 minutos y luego repite esto cinco veces más.

Armstrong realizó los entrenamientos sola porque las pruebas de tiempo son individuales, "una carrera de la verdad", como dice ella. Si pensaba en algo entre los entrenamientos o mientras se relajaba para volver a su casa, era en ganar. "Pararme en el podio en el 2008 fue algo surrealista", dice. "Una vez que has ganado, lo único que quieres es ganar de nuevo".

Hazlo tú mismo

Para realizar un duro entrenamiento que te sea un desafío como Armstrong, prueba hacer tres repeticiones de 3 a 4 minutos, recuperándote por cinco minutos entre cada una. El intervalo en el que realizas esfuerzo debe ser duro, de aproximadamente un 9 en una escala de 10 puntos de percepción del esfuerzo.

Realiza el entrenamiento en una colina que tenga un grado de 3 al 5 por ciento, el mismo que usa Armstrong. Si es más empinada reduce tu cadencia y cambia el foco del entrenamiento. Precaliente por al menos 15 minutos, incluyendo cuatro salidas rápidas de 30 segundos. Querrás realizar un duro esfuerzo en los intervalos, pero mantén tu ritmo y cadencia lo más constante que puedas durante el entrenamiento. Déjate llevar hasta estar listo para subir nuevamente.

Foto: Photo Credit Getty Images

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Escrito por michelle hamilton
Traducido por aurelius smith