Entrenamiento funcional después de la reconstrucción del LCA

Antes de que puedas volver a practicar deportes después de la cirugía del LCA, debes volver a la velocidad. Empezando alrededor de 12 semanas del postoperatorio, el entrenamiento funcional consiste en la realización de ejercicios dinámicos que ayudan a mejorar tu equilibrio, potencia, velocidad y fuerza. Al final de la rehabilitación, tú deberías ser capaz de realizar ejercicios específicos del deporte que te preparen para la competencia.

Entrenamiento de fuerza y equilibrio

Combinar ejercicios de fuerza y equilibrio durante la rehabilitación puede ayudarte a recuperar la propiocepción con respecto a tu rodilla. Esta capacidad para determinar dónde la rodilla está en el espacio es esencial para la estabilidad óptima de la rodilla. La incorporación de equilibrio con el entrenamiento de fuerza ayuda a desarrollar la interacción entre las señales sensoriales y la respuesta motora, lo que mejora la propiocepción. Los ejercicios de equilibrio también promueven la simetría de rendimiento entre las piernas. La realización de sentadillas con una sola pierna en una superficie inestable es un ejercicio funcional que implica la fuerza y el entrenamiento del equilibrio.

Entrenamiento de agilidad y esprint

Los ejercicios de sprinting pueden ayudar a construir de nuevo tu poder explosivo después de una reconstrucción del LCA. Para mejorar la velocidad de tu extremidad inferior y la fuerza, realiza el sprint con una banda de resistencia. En este ejercicio, estás atado a una banda de resistencia en la cintura y se te indica que corras tan rápido como sea posible contra la resistencia. Ejercicios de agilidad ayudan a mejorar tu capacidad de cortar, girar y hacer cambios de dirección. Uno de estos ejercicios, el carioca, implica correr de lado con las piernas cruzándose una sobre la otra.

Pliometría

Los ejercicios pliométricos son las actividades de salto repetitivos que ayudan a recuperar el poder en la rodilla. También ayudan a mejorar tu técnica de aterrizaje. Inicialmente, utilizas las dos piernas al saltar y enfócate en aterrizar suavemente con las rodillas flexionadas. Puedes progresar hacia saltar con una sola pierna una vez que tu fisioterapeuta ha determinado que la pierna es lo suficientemente fuerte. Los brincos laterales y frontales con una sola pierna promueven la activación de ambos cuádriceps y los isquiotibiales durante el aterrizaje. Esto reduce la tensión en el ligamento cruzado anterior durante el aterrizaje y aumenta el rendimiento de la simetría entre las piernas.

Ejercicios específicos de deporte

Antes de que puedas volver al campo de juego, debes ser capaz de realizar los ejercicios que imitan tu deporte. Esto te ayuda a prepararte mental y físicamente para la competencia. Como un jugador de baloncesto, tú puedes practicar el regateo mientras corres contra una banda de resistencia. Un jugador de fútbol puede trabajar en patear la pelota con una banda de resistencia alrededor de la pierna. Un jugador de voleibol puede trabajar en el saque, mientras que mantiene el equilibrio sobre una bola de BOSU. Para ser habilitado para jugar, debes tener un mínimo de dolor con la actividad, sin inflamación, completo rango de movimiento, y la rodilla lesionada debe calificar el 90 por ciento, así como la rodilla sin lesionar en la fuerza y las pruebas funcionales.

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Escrito por dr. sam vaid, pt, dpt | Traducido por adrian tobon