Entrenamiento para ir al baño y problemas de control

Muchos padres están atrapados en llevar a sus hijos a ir al baño a una cierta edad. Es posible que tengas éxito en el entrenamiento de tu hijo cuando él tiene 2 años, pero la edad no suele ser el factor determinante, la preparación emocional sí lo es, de acuerdo con MayoClinic.com. Además, si se inicia muy temprano cuando tu hijo no está listo, es probable que te tome más tiempo. Si tu hijo parece interesado y receptivo a la idea, ve por ello. Si se resiste o llora cuando se le pide usar el baño, no fuerces la situación.

Qué puede controlar un niño

No hay mucho que un niño pequeño pueda controlar en su mundo que esperar que entra y sale de su cuerpo. El deseo de controlar las funciones físicas podría aumentar en momentos de estrés, según la American Academy of Pediatrics. Si te mudas o tienes un bebé, tu hijo podría querer ejercer un mayor control sobre su vida. Si él sabe que quieres que use el inodoro, podría resistirse. Su necesidad de estar en control reemplaza la necesidad de dominar el entrenamiento. Un niño mayor puede sostener la evacuación hasta el punto de causar estreñimiento, lo que también hace en control de esfínteres más difícil.

Rabietas

Si tu hijo se resiste o tiene un berrinche sobre el asunto de ir al baño, no discutas con él o fuerces la situación, dice el Dr. John Howard, un gastroenterólogo que se especializa en niños, en su publicación titulada “Toilet Training the Reluctant Child”. Si lo haces, creas una interacción negativa, lo que podría querer tu hijo. Podría disfrutar del lugar que recibe de tu parte y continuará repitiendo la escena. Ignora las rabietas, pero mantén a tu hijo a la vista para asegurarte de que no se daña a sí mismo. Cuando haga el berrinche, con calma deja que tu hijo sepa que tendrá que sentarse en el inodoro, pero que sabes que puede tener éxito.

Dale control a tu hijo

Si tu hijo está siendo negativo y se niega a usar el baño, mantente de acuerdo con lo que dice. Podría empezar a sentir que tiene el control. Haz que parezca como si fuera su idea el usar el baño, y dale un incentivo diciendo algo como que va a ganarse la etiqueta dorada por probar. Evita la negatividad; simplemente sé positivo con tu hijo. Trata frasear tu solicitud de manera diferente. En lugar de preguntar si tu hijo quiere sentarse en el inodoro, pregunta si él prefiere sentarse en él antes o después de la comida.

Resistencia sin escalas

Si ha iniciado el control de esfínteres pero te encuentras con resistencia diaria, detén el entrenamiento por un tiempo, y vuelve al uso de pañales o ropa interior absorbente, dice Howard. Puedes ser reacio a ir hacia atrás, pero la batalla constante no es buena para ninguno de los dos. Además, alrededor del 90 por ciento de los niños que fueron puestos de nuevo en pañales iniciaron entrenando por su cuenta a los siguientes tres meses, según una investigación de Howard.

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Escrito por laura agadoni | Traducido por verónica sánchez fang