Cómo enseñarle a los niños a respetar a sus padres y hermanos

Construir un hogar con miembros de la familia respetuosos puede ser un desafío. Cuando un miembro de un hogar se comporta de forma irrespetuosa hacia los padres o hermanos, toda la familia puede trabajar junta para crear mejores formas de comunicación. La falta de respeto puede ser contagiosa, por lo que colocar un freno en la misma lo antes posible puede beneficiar a toda la familia. Un consejero familiar también puede ayudar a los padres y hermanos a aprender nuevas formas de resolver problemas y comunicarse entre sí.

Nivel de dificultad:
Moderadamente difícil

Instrucciones

  1. Analiza tu propia conducta. Los niños pueden aprender conductas irrespetuosas de sus padres, hermanos u otras fuentes. Girar los ojos, suspirar o caminar lejos de los niños pueden ayudarles a emplear estas actitudes en el futuro. Cuando los niños muestran frustración, enséñales que vas a escuchar lo que tienen para decir. Haz muchas preguntas "¿Por qué le pegaste a tu hermano?" o "¿Por qué no compartimos nuestros juguetes para que todos podamos jugar?", pueden ayudar a que los niños se sientan escuchados y respetados.

  2. Redirecciona la conducta irrespetuosa. Los padres pueden decir "Nosotros no gritamos cuando queremos algo de alguien. Le preguntamos si podemos usar las pertenencias de otra persona". Modela el tono de voz y las palabras que te gustaría que use tu hijo en cierta situación. Ofrecer una forma de comunicación alternativa con los pares o padres puede ayudar a que los niños dejen de tener una conducta irrespetuosa.

  3. Deja que los niños tengan algo de independencia en sus vidas. Los niños que transitan los últimos años de la escuela primaria pueden estar resentidos con padres que establecen reglas estrictas sobre el momento en el que se debe hacer la tarea. En lugar de ello, los padres pueden optar por decirles "Sé que debes tener hecha tu tarea de matemática para esta noche. ¿Cuándo planeas hacerla?" en lugar de decir "Tienes que hacer la tarea ahora". Respetar la capacidad del niño de tomar sus propias decisiones puede aumentar su respeto por los miembros de la familia.

  4. Muestra sentido del humor y trata de estar dispuesto a adaptarte si te das cuenta de que estabas equivocado. Cuando tengas una discusión con tu hijo pregunta "¿Te escuché bien?" o "¿Me puedes volver a explicar?". Estas preguntas muestran a un padre que se dedica y tiene ganas de obtener la historia correcta.

  5. Ofrece un ambiente donde los niños no tengan que vivir con miedo al juicio, la murmuración o las críticas. Estas conductas pueden hacer que el niño sea más propenso a evitar hablar con sus padres o se muestre irrespetuoso cuando ellos le hablan. Si un niño ha reprobado una clase, pregúntale qué cosas hicieron que sucediera eso. ¿Tu hijo no estudió lo suficiente o el tema era difícil? Trabajar juntos y ayudar a tu hijo a resolver la situación de una forma positiva puede aumentar el respeto entre los padres y los niños.

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Escrito por candice coleman | Traducido por aldana avale