Cómo enseñarle a los niños autistas a comportarse cuando están con perros

Los perros son excelentes mascotas para cualquier niño, en especial para un niño autista, un desorden caracterizado por dificultades en el comportamiento social y comunicativo. De acuerdo con Health Guidance, un sitio diseñado para aportar información sobre la salud para familias, la terapia de mascotas puede ayudar a tu hijo autista a lograr un sentido de independencia y responsabilidad. Si consideras llevar un perro a la casa de un niño autista, o si tú y tu hijo pasan tiempo con otros perros, enseñarle a comportarse correctamente cuando está con perros es crítico.

Nivel de dificultad:
Moderado

Instrucciones

  1. Considera que tu hijo autista no debe comportarse distinto cuando está con perros que lo que lo haría un niño que no vive con el autismo, y enséñale la importancia de portarse bien cuando se está con perros. De acuerdo con el New York State Department of Health, los perros tienden a morder cuando se asustan o se sienten amenazados, lo que significa que debe ser prioridad número uno es enseñar a tus hijos a comportarse frente a los perros es enseñarles a mantener la calma y no amenazarlos. Por ejemplo, usa cada oportunidad en que veas a un perro o hables a un perro con tu hijo autista para recordarle que no debe perseguir al perro, hablar demasiado fuerte o apresurarse a abrazarlo, ya que el perro puede asustarse y atacar en consecuencia.

  2. Fomenta que tu hijo ayude a alimentar y pasear al perro, aconseja North Star Foundation, una fundación que entrena perros de servicio para familias con niños autistas. Cuando tienes un perro en casa, es importante que el niño se conecte con él y aprenda a tomar parte en sus cuidados. Enseñarle a tu hijo dónde se guarda la comida del perro y cómo llenar su plato, además de cuándo debe alimentarlo y cuándo pasearlo les demuestra tanto a tu hijo como al perro que su relación es importante. El deseo de tu hijo de cuidar de su perro lo ayudará a lograr una conexión con su compañero canino y lograr un vínculo sano y duradero.

  3. Habla con tu hijo acerca del abuso a los perros y por qué es importante nunca dañar a un animal, aconseja Health Guidance. Por ejemplo, al recordar repetidas veces a tu hijo que los perros muerden cuando son amenazados, también le recuerdas que tirarle del pelo, patearlo, golpearlo o abusar de él de cualquier manera puede resultar en una dolorosa mordedura. Además, es importante que tu hijo comprenda que el perro es parte de la familia y que como tal, se lo debe tratar con respeto y amabilidad. Muéstrale a tu hijo cómo acariciar al perro suavemente. Enséñale qué hacer si el perro quiere acostarse en su regazo y él no quiere que lo haga en ese preciso momento. En esos casos, lo mejor es llamarte o simplemente alejarse de forma calmada.

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Escrito por tiffany raiford | Traducido por mike tazenda