Cómo enseñar a los niños a usar las manos y los pies con seguridad

Según los Centers for Disease Control and Prevention (CDC), más de 9 millones de niños visitan las salas de emergencia de Estados Unidos cada año por lesiones no intencionales. Siendo las caídas la principal causa de lesiones en los niños menores de 19 años, rápidamente seguidas por los accidentes que resultan de golpear objetos, enseñar a los niños sobre el uso seguro de las manos y los pies es clave. Desde caminar de forma adecuada y evitar obstáculos hasta no empujar o golpear a otras personas, éstas son lecciones que tu hijo necesita aprender con el fin de protegerse a sí mismo y a los demás.

Nivel de dificultad:
Moderado

Instrucciones

  1. Discute las lesiones y obstáculos para los pies en el hogar. Usar los pies con seguridad significa evitar los obstáculos y avanzar de una manera que no cause daño. Por ejemplo, saltar por las escaleras -salteando escalones- puede parecer divertido para tu hijo, pero presenta un peligro para sus pies. Pregúntale a tu hijo cuáles piensa que son los obstáculos comunes para los pies o las formas inseguras de actuar. Si no lo sabe, inicia la discusión con una breve lista como saltar sobre la cama, saltear los escalones o bailar en el borde del sofá.

  2. Habla acerca de cómo utilizar bien las manos para evitar lesiones. Esto puede significar observar los peligros tales como aplastarse las manos con las puertas o ventanas. Pide a tu hijo que haga una lista -o haz una lista con su ayuda- de diferentes riesgos para las manos en el hogar.

  3. Discute con tu hijo acerca de la seguridad de las manos y los pies cuando se trata de los demás. Esto incluye no golpear o patear amigos, hermanos, a ti o a otros adultos. Utiliza esta técnica con los niños desde la edad preescolar en adelante. Los niños pequeños, de acuerdo con la organización nacional de desarrollo infantil Zero to Three, a menudo carecen del desarrollo emocional y de la autolimitación para dejar de golpear o patear cuando están enojados o frustrados. En lugar de tener una larga conversación con tu hijo, dile con firmeza "no debes pegar".

  4. Comparte las consecuencias con tu hijo. Los niños en edad preescolar y más grandes pueden entender la idea de que romper las reglas o participar en actos inseguros tiene consecuencias. Dile a tu hijo que las lesiones tales como moretones o huesos rotos podrían resultar de realizar actividades inseguras con las manos y los pies.

  5. Sorprende a tu hijo en el acto. Cuando lo veas practicando comportamientos peligrosos o agresivos con sus manos o pies, haz que se detenga inmediatamente. Dile que tome nota de su comportamiento. Pregúntale qué podría hacer de manera diferente para usar sus manos o pies de una forma más segura.

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Escrito por erica loop | Traducido por mar bradshaw