Enseñar a los niños a limpiarse la nariz

El moco se acumula en diferentes partes del cuerpo, incluyendo los pulmones, la garganta, la nariz y el pecho. La tos es a menudo la mejor manera de expulsar el exceso de mucosidad de la garganta y los pulmones. Tu hijo deberá hacer sonar su nariz si el moco está en las cavidades nasales. Los medicamentos y remedios caseros también se utilizan para ayudar a limpiar la mucosidad. Consulta a tu médico para obtener orientación adicional si tu hijo tiene exceso de mucosidad.

Identificación

La membrana mucosa se une a la garganta, los senos y conductos nasales. Esta membrana contiene pequeñas glándulas que ayudan a secretar moco. Tu cuerpo lo produce para ayudar a mantener estas cavidades húmedas. Si algo irrita la membrana mucosa, se puede empezar a producir más moco. Esto sucede a menudo cuando tu hijo está enfermo, pero otras condiciones, tales como alergias, también pueden causar este exceso. El proceso exacto para deshacerse de la mucosidad dependerá del lugar donde el moco se está reuniendo.

Tos

La tos es la mejor manera para que tu hijo expulse más mucosidad excesiva. Si el moco está en los pulmones o en la garganta, tu hijo tendrá que toser y carraspear para deshacerse de la mucosidad. La mayoría de los niños saben cómo toser. Enséñale a tu hijo a toser en su codo doblado alejado de otras personas para que no propague los gérmenes. También puedes ayudarlo a forzar la mucosidad dándole palmaditas suaves en la espalda mientras él está tosiendo.

Soplar la nariz

Para el moco nasal, tu hijo tendrá que sonarse la nariz. Enseñar a los niños pequeños a soplar su nariz puede ser difícil. A diferencia del toser, sonarse la nariz no es un instinto natural. Practica haciendo burbujas o soplando las velas para ayudarlo a aprender a soplar por la boca primero. Pasa a enseñarle a soplar por la nariz. Pon un pañuelo de papel cerca de su nariz y asegúrate de que su boca está cerrada. Anima al niño a tratar de mover el pañuelo con el aire por la nariz.

Otros remedios

El moco fino es más fácil de expulsar que la mucosidad espesa. Algunos remedios caseros ayudan a hacer más delgado el moco. Asegúrate de que tu hijo beba mucho líquido. Esto puede ayudar a diluirlo. Un vaporizador o un humidificador en la habitación aumentarán la humedad en el aire, haciendo más delgado el moco. Los medicamentos de venta libre, como antihistamínicos o aerosoles nasales pueden ayudar a reducir la mucosidad. Consulta a tu pediatra si tu hijo tiene dificultades para eliminar este exceso.

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Escrito por ireland wolfe | Traducido por verónica sánchez fang