Cómo enseñar a los niños a no hacer berrinches para salirse con la suya

El enfado es la versión más antigua de un niño cuando hace un berrinche. Lo hacen cuentan con un vocabulario limitado y no pueden verbalizar sus frustraciones. Cuando el niño pasa la etapa de crecimiento es posible que empiece a hacer berrinches y el aislamiento es la forma más sencilla de llamar tu atención. La mejor forma de enseñarle a no hacer rabietas es hablando con él sobre sus deseos y después ignorar su conducta de enfado. Si tú y tu pareja son constantes tu hijo aprenderá que la comunicación madura logra resultados.

Nivel de dificultad:
Moderadamente difícil

Instrucciones

  1. Ofrécele a tu hijo una forma para comunicarse. A menudo, a los niños se les dificulta comunicar sus frustraciones y es posible que te necesiten para desahogarse. Si te das cuenta que tu hijo está haciendo berrinches, siéntate con él y pregúntale qué le molesta. Escúchalo sin discusiones y ofrécele una solución simple cuando sea necesario. Por ejemplo, si se enfada porque no quiere hacer su tarea explícale que es importante que la haga para que aprenda algo nuevo y que mientras más pronto la termine más rápido podrá salir a jugar. Aclárale que tiene que hacer la tarea aunque se enfade y que el berrinche es una pérdida de tiempo para que la termine y pueda hacer otras cosas.

  2. Ignora los berrinches una vez que hayas terminado de hablar con él. Los niños insistirán en su conducta para llamar tu atención. Mostrar su frustración sólo hará que el niño siga con esta actitud. En lugar de eso, ignóralo por completo o pídele que vaya contigo cuando se sienta listo para hablar sobre respeto.

  3. Habla con tu pareja sobre las reglas de la casa. Si refuerzas de forma estricta la hora de dormir pero tu pareja permite los berrinches tu hijo aprenderá rápidamente a manipular al padre con menos carácter. Decidan cómo van a responder a los berrinches y sean consistentes. Un niño que ve que sus padres trabajan juntos se sentirá más seguro dentro de la familia.

  4. Dale a tu hijo la oportunidad de desahogarse. Ten en cuenta que si te quejas con tu pareja sobre un día difícil en el trabajo tienes que dejar que tu hijo actúe de la misma manera. Pon un cronómetro y dale a tu hijo 10 minutos para que diga todo lo que quiera. Terminará riéndose cuando se dé cuenta de lo que se está quejando durante esos 10 minutos.

  5. Predica con el ejemplo sobre la conducta que esperas de parte de tu hijo ya que los niños imitan la conducta de sus padres, anota el Dr. Tim Markley, superintendente en New Hanover County Schools. Si ve que te enfadas cuando quieres salirte con la tuya o por otros motivos, él se comportará de la misma manera. Por ejemplo, si te enteras que tus parientes políticos van a quedarse en tu casa durante el fin de semana y a ti no te gusta la idea, no debes enfadarte por ello ni dejar de dirigirle la palabra a tu pareja por haberlos invitado ya que tu hijo hará lo mismo y es probable que intente usar esta misma estrategia.

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Escrito por carolyn robbins | Traducido por karen angelica malagon espinosa