Cómo enseñar a niños a tener actitudes positivas

En un mundo lleno de negatividad, violencia y sufrimiento, es crucial tener una actitud positiva. Tener una te permite concentrarte más en lo que está yendo bien que en lo que no. Aunque no siempre podemos controlar lo que nos sucede, podemos controlar nuestras reacciones a lo que ocurre, y así desarrollar la fuerza para lidiar con los muchos retos de la vida. Es particularmente importante que los niños desarrollen actitudes positivas a una edad temprana. Si el pensamiento positivo se convierte en un hábito puede ayudar a calmar las presiones asociadas con el crecimiento.

Nivel de dificultad:
Moderada

Instrucciones

  1. Enseña a tu hijo a controlar sus monólogos internos. Estas son las declaraciones que se repiten constantemente a sí mismos en sus cabezas, como "Soy muy malo en matemáticas. Nunca voy a aprobar esta clase". Ayúdales a reemplazar estas declaraciones negativas al declarar en voz alta, o en silencio "puede que sea difícil entender las matemáticas, pero seguiré intentando y pediré ayuda a otros, como a mis profesores, padres u otros estudiantes".

  2. Recuerda a tu hijo que ser positivo o negativo sobre un evento que ha ocurrido en sus vidas es su elección. Enséñales esto usando un ejemplo, como "mantenerse enojado con alguien es como tomar veneno y esperar que la otra persona sufra".

  3. Intenta crear un ambiente positivo en tu hogar al mirar películas divertidas, contar chistes e historias. Explica a tu hijo que, según TheCuteKid.com, simplemente sonreír y reír puede ayudar a cambiar la química de tu cerebro y hacerte sentir mejor.

  4. Provee a tu hijo con mucho afecto en forma de palabras cariñosas, abrazos, besos, choque de manos o palmadas en la espalda.

  5. Ayuda a tu hijo a desarrollar pasatiempos que sean buenos para incrementar su confianza. Puedes, por ejemplo, alentar a un niño que tenga una encantadora voz a tomar clases de canto para ayudarlo a desarrollar su habilidad un poco más.

  6. Alienta a tu hijo a mantener un diario y llevar un registro de sus logros y decepciones. Cuando tu hijo experimenta una decepción, en particular, haz que reflexione sobre las lecciones que puede tomar como experiencia para no repetir el mismo error en el futuro. Elógialo por demostrar madurez y reconocer una lección y por tomar un enfoque proactivo ante sus errores, en lugar de lamentarse con ellos.

Más galerías de fotos



Escrito por ripa ajmera | Traducido por lautaro rubertone