Cómo enseñar un mejor comportamiento a adolescentes

Los adolescentes son a veces conocidos por su comportamiento grosero, desafiante e irreflexivo. También pueden ser insensibles, malhumorados, enojarse, buscar represalias y venganzas. Trabajar con tu hijo para controlar y cambiar algunos de estos comportamientos puede ser un reto, pero se puede hacer con paciencia, comprensión y tiempo. Ten en cuenta que los adolescentes son emocionalmente inmaduros y que sus cerebros no están completamente desarrollados para hacer frente a la mayor parte de lo que la vida lanza en su camino. Con tu ayuda y supervisión, con el tiempo es probable que tu hijo se convierta en un adulto feliz y bien adaptado.

Nivel de dificultad:
Moderado

Instrucciones

  1. Da un buen ejemplo. Sé la persona en la que quieres que tu hijo se convierta. No esperes que tu hijo se abstenga de decir malas palabras cuando eres conocido por utilizarlas a menudo. Si tu hijo o hija es habitualmente inpuntual, examina tus propios hábitos y puntualidad. Si tienes un aparador desaliñado y tu hijo hace lo mismo, no tiene a nadie más que culpar que a ti mismo. Al convertirte en un modelo positivo, le enseñarás a tu hijo los métodos eficaces y correctos de comportarse y relacionarse con los demás.

  2. Dale sugerencias y elogios. Siempre cuenta cuando tu hijo hace algo bien. Si se viste apropiadamente para un evento, comenta lo bien que se ve. Cuando sea amable y atento a un pariente anciano, felicítalo por su amabilidad excepcional. Los niños de todas las edades se desarrollan con la atención de los padres y el refuerzo positivo. Haz el ejercicio de felicitar a tu hijo todos los días en mayor o menor medida y trabajará duro para complacerte.

  3. Disciplínalo en privado. Nunca avergüences a un adolescente por reprenderlo o criticarlo en presencia de otros. Siempre cuestiona y corrige la acción y no al propio adolescente. Sé consistente y justo en tu política de disciplina para que tu hijo siempre sea consciente en las repercusiones de las acciones y comportamientos negativos. Ten reglas claras y consistentes en tu hogar- si tienes más de un hijo, asegúrate de que las normas aplican a todos.

  4. Premia a tu hijo por su buen comportamiento. Si las calificaciones anteriormente pobres se elevan a A y B, llévalo a cenar y brinda por él delante de toda la familia, con ginger-ale a la hora del postre. Si ella se destacó en atletismo, cómprale un nuevo par de zapatos para correr en sus colores de neón favoritos. Si las tareas se completan más allá de las expectativas, un rápido viaje a la heladería local puede ser apropiada. Haz la recompensa adecuada a la ocasión y no te pierdas la oportunidad de mostrar a tus hijos adolescentes lo orgulloso que estás de ellos y de sus sinceros esfuerzos.

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Escrito por sheryl faber | Traducido por maría dolores meade