Enseña a los niños las reglas limpias para pelear

En la mayoría de las casas en que hay muchos niños, la rivalidad entre hermanos existe en cierto grado. La tensión entre los varones a menudo incluye alguna forma de comportamiento agresivo, y las peleas entre hermanas con frecuencia resultan en sentimientos heridos y emociones dañadas. Las peleas entre hermanos y hermanas usualmente incluyen una mezcla de las dos cosas. Como padre, no siempre puede ser el árbitro, pero sí puedes establecer algunas reglas de conducta para ayudar a que tus hijos aprendan a pelear de manera justa.

Define el problema

Como padre, puede que sientas que se te erizan los cabellos cada vez que los niños comienzan a pelear, pero no es tu tarea resolver el problema. Tu rol es enseñarle a los niños a responder y lidiar con las frustraciones, para que puedan resolver los conflictos por sí mismos. De acuerdo con el artículo "How to Handle Back Talk" (Cómo manejar que se hable a tus espaldas), en el sitio web Family Education la primera regla para pelear de manera justa es definir el problema. Ayudar a tus hijos a aprender a definir el problema real puede ayudarlos a resolver sus inconvenientes antes de que estos escalen a una pelea de mayor magnitud. Por ejemplo, puedes orientar a tus hijos diciendo "Susy, ¿por qué piensas que tu hermano está enojado contigo? ¿Le hiciste algo malo?". O bien puedes decir "Daniel, estás molesto porque tu hermano te llamó Dany o porque no deseas que entre en tu cuarto y juegue con tu consola de videojuegos?". Definir el problema hace más sencillo que tus hijos puedan reconocer la causa detrás de sus frustraciones, y por ende, responder con un comportamiento justo y razonable.

Fomenta el auto-control

Pegar, patear, morder y gritar usualmente implican peleas más intensas entre los niños y más difíciles de controlar. Probablemente necesitarás establecer reglas y castigos para tales comportamientos, como penitencias, enviar a los niños a su cuarto, quitarles juguetes que provocan discordia y hacer que el niño agresor se disculpe. A menos que tengas mellizos o niños de igual tamaño, el más débil siempre obtiene la peor parte de este comportamiento agresivo. Fomenta a que los chicos muestren auto-control incluso cuando están enojados, y recuérdales que pegar, morder y patear dejan raspones y moretones que duelen. No permitas los apodos, incluso si son graciosos o sarcásticos. Enseñar a tus hijos a mostrar auto-control en casa también los ayudará cuando se generen conflictos en el patio de juegos o en el aula.

Respeto a los modelos

De acuerdo con el sitio web "She Knows Parenting", si tus hijos te ven involucrándote en un conflicto de forma constructiva y respetuosa, aprenderán de tu comportamiento. Como modelo de respeto para tus hijos al hablar con educación, corregir el comportamiento con una actitud amorosa y resolver los problemas con tu pareja de manera justa y amigable, seguramente tus hijos seguirán tu ejemplo. Evita perder tu temperamento y considera tomarte unos minutos para ir a otra habitación si sientes que el conflicto puede escalar. Dile a tus hijos "estoy frustrada porque tu papá se olvidó de hacer algo, de modo que voy a leer algunos minutos hasta que se me pase el enojo", o bien "estoy desilusionada porque le has hablado mal a tu hermana, de modo que iré al otro cuarto hasta que tú y tu hermana puedan hablar amablemente otra vez". Si les muestras un modelo de calma y respeto, tus hijos aprenderán que estas son regla aceptables para la resolución de conflictos.

Busca un compromiso

Los conflictos entre los niños no siempre tienen soluciones claramente definidas, ya que ninguno tiene en verdad toda la culpa. Como padre, puedes fomentar un compromiso para que ambos sientan que sus necesidades están satisfechas y que sus frustraciones han sido validadas. Puedes decir "sé que estás molesto porque tu hermana está mirando las caricaturas, así que pregúntale si puedes usar el televisor para jugar videojuegos una vez que el programa haya terminado", o bien "en media hora ¿por qué no cambian de juguetes, para que tú puedas jugar con los bloques y tu hermano con los robots?". Al enseñar a tus hijos a buscar el compromiso, reconoces la frustración de los niños pero evitas las peleas encarecidas. Una vez que los chicos vean que el compromiso funciona, a menudo hallarán formas de lograrlo por sí mismos.

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Escrito por kristine tucker | Traducido por mike tazenda