¿Qué enfermedades transmitidas por alimentos son más peligrosas en los niños?

Los niños tienen un mayor riesgo de padecer enfermedades transmitidas por alimentos que los adultos. Las dos razones principales es que son más pequeños y una menor concentración de bacterias para producir la enfermedad en un niño. Más aún, los niños, especialmente los que son muy jóvenes, tienen un sistema inmunológico inmaduro que dificulta su capacidad de resistir las infecciones. El estómago de los niños también produce menos cantidad de ácidos, que son conocidos por neutralizar los organismos patógenos.

Salmonella

La Salmonella causa náuseas, vómitos, fiebre, dolor de cabeza, dolor abdominal y a veces diarrea sanguinolenta. Esta bacteria puede contaminar los huevos, el agua, las frutas y las hortalizas que se comen crudos. Los niños pequeños son susceptibles a esta infección, especialmente los menores de 4 años. Los casos graves pueden producir una infección de la sangre llamada sepsis, infecciones en el músculo cardíaco, meningitis bacteriana e incluso la muerte.

Campylobacter

La bacteria Campylobacter es una causa común de diarrea en la infancia y es el resultado de haber consumido aves y otros productos contaminados. La leche sin pasteurizar es otra fuente potencial de esta bacteria que proviene del ganado infectado. Más aún, los jugos de la carne cruda pueden contaminar los carros del supermercado, por eso es importante limpiar las superficies con toallitas antibacterianas antes de que el niño tome contacto con ellos. Los síntomas de esta infección incluyen dolor y calambres abdominales, diarrea, fiebre y vómitos. Los niños infectados con este microorganismo pueden estar en riesgo de desarrollar meningitis, artritis o una patología neurológica conocida como síndrome de Guillain-Barré, que puede producir parálisis. Según FoodSafety.Gov, se pueden administrar antibióticos para disminuir los síntomas mientras el paciente se encuentra al principio del curso de la enfermedad.

E. coli

Todos tenemos Echerichia coli, o E. coli, en nuestro intestino. Algunas cepas de esta bacterias son especialmente virulentas y pueden tener consecuencias nefastas en los niños expuestos a ella. Ingerir alimentos contaminados con E. coli, como leche o sidra sin pasteurizar, quesos blandos, vegetales de hojas verdes o carne mal cocida puede producir diarrea, calambres abdominales y vómitos. En algunos niños se puede desarrollar una patología potencialmente mortal llamada síndrome urémico hemolítico que luego puede evolucionar hacia una insuficiencia renal e incluso la muerte. Los síntomas son diarrea sanguinolenta, disminución de la emisión de orina, palidez y letargia. Según FoodSafety.Gov, la peor cepa de E. coli es la que se conoce como E. coli O157:H7 y en ciertos casos puede causar la destrucción de los glóbulos rojos y requerir una transfusión y tratamientos de diálisis renal.

Shigellosis

La Shigella puede producir una patologías llamada bacteriemia y la consiguiente insuficiencia renal, que tiene una tasa de mortalidad del 20%, según el autor Dr. Joyann A. Kroser y el editor en jefe Dr. Julian Katz, cuyos hallazgos fueron publicados en Medscape Reference. Los niños infectados con la bacteria Shigella tienen diarrea grave de larga duración, a menudo sanguinolenta. Otros síntomas pueden ser náuseas y vómitos, fiebre y calambres abdominales intensos. La transmisión de la enfermedad normalmente tiene origen en las hortalizas que entran en contacto con el agua contaminada o una persona infectada. Aquellos que tienen esta infección pueden transmitirla a los alimentos. Algunos casos graves pueden producir deshidratación, insuficiencia renal, inflamación de las articulaciones y convulsiones. Además, según el sitio web BIO Ventures for Global Health, la shigellosis es más peligrosa que la mayoría de los otros microorganismos gastrointestinales debido a su capacidad de penetrar la mucosa intestinal.

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Escrito por meadow milano | Traducido por paula santa cruz