Enfermedades que provienen de la obesidad en los adolescentes

Según los Centers for Disease Control and Prevention (Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades), la tasa de obesidad adolescente en Estados Unidos se disparó del 5% al 18% entre 1980 y 2010. A partir de 2010, aproximadamente un tercio de la población adolescente estaba luchando con problemas de peso causados por patrones alimentarios pobres y sedentarismo. Aunque algunos adolescentes sufren de trastornos genéticos y hormonales que interfieren para mantener un peso saludable, la mayoría de las enfermedades puede prevenirse mediante cambios a un estilo de vida saludable a largo plazo.

Definición

La obesidad es el resultado de comer más calorías que las que quema el cuerpo durante un período sostenido. El riesgo de obesidad aumenta para los adolescentes cuyos padres también son obesos, pero es principalmente el resultado de hábitos poco saludables y muy poca actividad física. También puede ser el resultado de ciertas enfermedades y medicamentos, pero si tu hijo pasa la mayor parte de su tiempo frente a la TV o a la computadora, está en riesgo de desarrollar obesidad, lo cual puede llevar a varias enfermedades complicadas y afecciones médicas que ponen su salud en riesgo.

Complicaciones

Los adolescentes que son obesos se enfrentan a un mayor riesgo de desarrollar enfermedades crónicas como diabetes, enfermedades del corazón y esteatohepatitis no alcohólica que conduce a la cirrosis que sus compañeros más delgados. Los adolescentes obesos también son más propensos a tener prediabetes, que indica un alto riesgo de desarrollar diabetes más adelante en la vida. La obesidad puede conducir a tener otras enfermedades médicas como asma, cálculos biliares, fibromas uterinos, irregularidades menstruales, apnea del sueño y osteoartritis. Los adolescentes obesos también son más propensos a tener colesterol alto o presión arterial alta, que contribuye a padecer una enfermedad cardíaca. Además, los CDC afirman una correlación entre la obesidad y el cáncer de mama, colon, endometrio, esófago, riñón, páncreas, vesícula, tiroides, cervical, ovario y próstata, mieloma múltiple y linfoma de Hodgkin.

Síndrome metabólico

Los niños y adolescentes con sobrepeso a menudo desarrollan síndrome metabólico, un precursor a los problemas del corazón y la diabetes. Los síntomas incluyen lípidos anormales, presión arterial alta, resistencia a la insulina que conduce a tener glucemia alta, colesterol alto y exceso de grasa abdominal. Si bien no es una enfermedad independiente, la combinación de enfermedades médicas asociadas con el síndrome metabólico aumentan el riesgo de un adolescente de padecer una enfermedad cardíaca, diabetes y otras enfermedades que provienen de la obesidad.

Prevención

Los programas de dieta a menudo atienden el deseo del cliente para obtener una "solución rápida" o resultados inmediatos, pero la AACAP afirma que un adolescente puede alcanzar solamente la pérdida de peso duradera si la motivación está presente. Si tu adolescente lucha con el síndrome metabólico, adiciones a la comida basura, aversión al ejercicio físico, comer en exceso, comer con desenfreno o simplemente prefiere actividades sedentarias a ejercer su cuerpo, la solución es comer menos y más sano y más. No tiene que ser un gran atleta. Puede empezar lentamente si no está acostumbrado a hacer ejercicio. Pero desarrollar la disciplina de hacer ejercicio y hábitos alimenticios saludables mientras es joven irá muy lejos para ayudarle a evitar un futuro de enfermedades crónicas y obesidad, incluso revertir los efectos negativos de malos hábitos anteriores.

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Escrito por tamara christine van hooser | Traducido por maria gloria garcia menendez