¿Pueden enfermarme los vegetales viejos?

Si llevas verduras a casa desde la tienda o las cosechas en tu jardín, el almacenamiento adecuado es un factor clave en la retención de su frescura y calidad. Las verduras comienzan a descomponerse y a convertirse en caldo de cultivo para los microorganismos activos nocivos que pueden causar enfermedades transmitidas por los alimentos, a veces incluso antes del uso recomendado por las fechas. Aun cuando mantengas las verduras refrigeradas, el moho, las bacterias y las levaduras pueden llegar a hacer que no sean muy seguros de consumir.

Almacenamiento de vegetales

Todas las verduras pueden llegar a ser tóxicas cuando se mantienen más allá de su tiempo de almacenamiento seguro o a temperaturas que no son lo suficientemente frías como para matar microorganismos dañinos. El tiempo de almacenamiento seguro para los vegetales varía. Las verduras suaves y acuosas, como la espinaca, la lechuga, la calabaza y las verdes, se mantienen en óptimas condiciones por menos de una semana, de acuerdo con University of Nebraska-Lincoln Cooperative Extension. Los vegetales cortados, tales como recipientes de de pimientos verdes picados, trocitos de cebolla y ensalada de col, se deterioran rápidamente después de dos a tres días. Las verduras duras y densas, como las zanahorias y las remolachas, duran hasta dos semanas.

Enfermedades transmitidas por los alimentos

Las bacterias, el moho y las levaduras son las fuentes principales de las enfermedades causadas por el consumo de verduras viejas. Las verduras dañadas o golpeadas son los principales objetivos de la putrefacción y las infecciones durante el almacenamiento, pero incluso los vegetales que están en buenas condiciones podrían albergar peligros. Las imperfecciones en la superficie de las verduras son lugares privilegiados para la entrada de bacterias invisibles. Algunas bacterias están presentes en la piel de las verduras cuando las llevas a tu casa, y tienen la capacidad de prosperar incluso en un ambiente frío. El moho y las levaduras suelen ser consecuencia de temperaturas menos-que-ideales durante el almacenamiento o por el simple hecho de mantener las verduras durante tanto tiempo que se empiezan a pudrir, lo que ofrece una oportunidad para que estos culpables puedan desarrollarse y crecer.

Almacenamiento óptimo

University of Nebraska-Lincoln Cooperative Extension recomienda almacenar los vegetales que requieren refrigeración entre 34 y 40 grados Fahrenheit, de preferencia en el cajón de la nevera. Las verduras como cebollas, patatas y tomates, que no requieren refrigeración, siguen madurando después de la cosecha. Para almacenarlas de forma segura, mantenlas en un lugar fresco y oscuro en un área que tenga la ventilación adecuada.

Seguridad vegetal

Comer verduras infectadas con moho, levaduras o bacterias pueden causar enfermedades graves o incluso la muerte. Algunos de los síntomas de la intoxicación alimentaria de verduras viejas incluyen vómitos y diarrea, a veces acompañadas de fiebre. El moho en las verduras también causa problemas respiratorios al inhalar las esporas. Desecha las verduras suaves y acuosas que tienen un olor inusual, manchas negras o un crecimiento difuso. Estos son todos los signos de descomposición, lo que aumenta la probabilidad de infección microbiana. Algunas verduras más duras, como la col, el brócoli, las cebollas y las papas son seguras para comer después de quitar las secciones infectadas, de acuerdo con Baylor College of Medicine. Sin embargo, cuando cortas lejos de la zona infectada, es posible pasar por alto las raíces de hongos y levaduras dentro de tus vegetales. Ten cuidado de evitar que tu cuchillo toque el área estropeada. Esto conduce a la contaminación cruzada de la parte virgen.

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Escrito por carol luther | Traducido por juan ignacio ceviño