Cómo encontrar ayuda para adolescentes con problemas

Cada adolescente experimenta las dificultades propias de la edad, pero algunas son más complejas para los jóvenes y sus familias. La Asociación Nacional de Trabajadores Sociales comparte que las señales de advertencia de los adolescentes que pueden necesitan ayuda fuera de la casa incluyen que no va bien en la escuela, ausentismo, huir, abusar de drogas o alcohol, conducta impulsiva, depresión, baja autoestima, autolesiones, trastornos de la alimentación, violar la ley y hacer amistad con aquellos que se involucran en comportamientos de alto riesgo.

Nivel de dificultad:
Moderadamente difícil

Instrucciones

  1. Habla con el consejero escolar de tu hijo adolescente. El consejero escolar es un excelente punto de partida porque puede proporcionar asesoramiento y apoyo a los adolescentes que experimentan conflictos, problemas de desarrollo de identidad y aquellos que tienen otras preocupaciones, como presiones, la intimidación o problemas con las calificaciones. Los consejeros escolares también pueden ayudar a los padres proporcionándoles referencias sobre recursos comunitarios que pueden ayudar.

  2. Busca los servicios de los centros juveniles de tu comunidad, si es que existen. Los centros de adolescentes son lugares seguros para que los jóvenes vayan después de la escuela. Mientras que muchos creen que estos centros son para los adolescentes que son "alborotadores", son en realidad un lugar al que cualquier adolescente puede ir a pasar el rato, encontrar a un mentor, aprender nuevas habilidades, participar en clubes, obtener ayuda con tareas y encontrar ayuda para problemas específicos. Además, la mayoría de los centros de acogida no cobra por sus servicios. Muchos centros de adolescentes tienen un trabajador que trabajará uno a uno con un adolescente que necesita un compañero en quien contar para ayudar a alcanzar una meta o si necesita un lugar seguro donde quedarse. Un trabajador de la juventud también puede referir a una persona joven y sus padres a socios comunitarios que pueden ofrecer ayuda adicional y otros recursos.

  3. Habla con un trabajador social. Los medios de comunicación a veces retratan a los trabajadores sociales como individuos que sólo alejan a los niños de sus familias, pero esto es sólo un papel que algunos trabajadores sociales ocupan. Los que los trabajadores sociales principalmente hacen es evaluar las necesidades de sus clientes, conectarlos con los profesionales adecuados y actuar como defensores. En el caso de un adolescente con problemas, un trabajador social evaluaría al joven y su familia para determinar las necesidades individuales y colectivas. Dependiendo de la situación, un trabajador social te referirá a ti y a tu adolescente a los programas comunitarios, una consejera de intervención de crisis o un psicólogo. Este profesional también puede proveerte con una referencia a consultores educativos o un consejero familiar. Algunos trabajadores sociales trabajan como encargados del caso que abogan por su adolescente y familia ante los prestadores de servicios profesionales, como consejeros de la escuela, psicoterapeutas, oficiales de recursos escolares y oficiales de libertad condicional.

  4. Haz que tu adolescente se reúna con un consejero. Un profesional que se especializa en trabajar con los adolescentes es una opción ideal para los jóvenes con problemas, especialmente cuando se trata de graves asuntos como la drogadicción, maltrato, depresión, lesiones autoinfligidas, suicidio, trastornos de la alimentación o sobrellevar una pérdida. Es importante tener en cuenta que no todos los consejeros son los mismos. Un terapeuta, por ejemplo, es un individuo con por lo menos una maestría en psicología o un campo similar que tiene una licencia para proporcionar servicios de asesoramiento. Un psicólogo tiene un doctorado y un entrenamiento extensivo. Un psiquiatra es un médico que practica la terapia. Esta terapia puede implicar el uso de métodos terapéuticos y, si procede, medicación recetada.

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Escrito por flora richards-gustafson | Traducido por paulina illanes amenábar