¿Empeora la situación correr con calambres en la espinilla?

Cualquier corredor que haya sufrido la experiencia de calambres en la espinilla sabe lo decepcionante que puede resultar en un programa de atletismo. Se denomina calambres en las espinillas a los dolores persistentes en la parte frontal del hueso de la espinilla presentes durante el ejercicio o incluso cuando se está en reposo. Si sufres de estos calambres y continúas corriendo e ignorando el dolor, tarde o temprano notarás que el dolor empeora y es cada vez más persistente. Para aliviar esta condición, suspende o modifica tu actividad temporalmente, aplica hielo y haz estiramientos.

Descripción

Los calambres en la espinilla se caracterizan por dolor a lo largo de una o ambas piernas. Esto puede ocurrir por exceso de estrés o presión ejercida en la espinilla y los tejidos conectivos que unen al músculo con el hueso durante la actividad física. Algunas situaciones que también pueden provocar estos dolores son los entrenamientos mal llevados, el fútbol, el apoyo excesivo en la parte interna o externa del pie, los zapatos deportivos no adecuados, el aumento demasiado rápido en los entrenamientos, el correr en superficies duras y la disminución en la flexibilidad de las articulaciones del tobillo.

Tratamiento

Según la American Academy of Orthopaedic Surgeons, el mejor tratamiento no quirúrgico para los calambres de espinillas es suspender por varias semanas la actividad que los está provocando. Ignorar el dolor y continuar corriendo con las piernas lastimadas puede intensificar el problema o aumentar el riesgo de otras lesiones. Permite que tu cuerpo se tome el tiempo necesario para descansar y sanar. Procura reemplazar temporalmente tu actividad con otros ejercicios que no impliquen peso como la natación o el ciclismo. Medicamentos anti inflamatorios, compresas de hielo, y estiramientos frecuentes también pueden ayudar a aliviar tu padecimiento.

Prevención

Si eres un corredor, debes tomar varias medidas preventivas que pueden prevenir los problemas de calambres en las espinillas. Por ejemplo, evita correr en superficies duras como el cemento, ya que correr en estas condiciones no provee el amortiguamiento necesario y puede incrementar la fuerza ejercida en tus espinillas. La contracción de los músculos de la pantorrilla también pueden ser parte del problema con tus espinillas. Asegúrate de estirar tus piernas diariamente y de recibir masajes deportivos según lo requieras. Si formas parte de algún programa nuevo en el que tengas que trotar, no aumentes la intensidad o la distancia más del 10 por ciento cada semana con la finalidad de reducir la tensión y el estrés del cuerpo mientras se adapta a esta actividad.

Trotar y los calambres en las espinillas

Si continúas trotando con zapatos deportivos no adecuados y no tratas de aliviar tu condición mediante las modificaciones temporales del tipo de ejercicio que realizas como el descanso, las compresas de hielo y otras medidas, puedes provocar daño y desgarros mayores. Además, si tienes patrones anormales de movimiento en tus pies, tales como rodar los pies en exceso hacia dentro o hacia afuera, es posible que tengas que recurrir a un ortopedista u obtener los mecanismos de calzado adecuados que prevengan los calambres de las espinillas.

Consideraciones

Si los remedios caseros como el descanso y el hielo o los medicamentos que no requieren prescripción médica no mejoran o alivian tu padecimiento, consulta a tu médico. Busca ayuda médica de inmediato si tu espinilla se siente caliente o inflamada, si el dolor persiste aún después de haber suspendido la actividad física o si la hinchazón de tu pierna continúa o se agrava.

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Escrito por alexis jenkins | Traducido por ricardo frot