¿La elíptica brinda los mismos beneficios que trotar?

Las elípticas son unas de las máquinas más populares para hacer ejercicio cardiovascular. A menos de que estés entrenando para una carrera, como una maratón o una 5k, la elíptica te ofrece la mayoría de los beneficios del trote, sin los riesgos de lesión. Pero debes exigirte mucho para que cada minuto de ejercicio en la elíptica de verdad cuente.

Actividad cardiovascular y calorías

La American Heart Association (Asociación Americana del Corazón) recomienda 30 minutos de ejercicio cinco veces a la semana. Pero para que sea más eficiente, la actividad cardiovascular debe ser intensa y llevarte a un 70-80% de tu frecuencia cardiaca máxima durante un periodo de al menos 25 minutos. Trotar y correr son ejercicios más intensos que la elíptica, de modo que conseguirás la frecuencia cardiaca máxima más rápido. Pero si aumentas la resistencia y la inclinación en la máquina, puedes lograr que tu corazón llegue al ritmo deseado. Al incrementar la resistencia, además lograrás mayor fortaleza muscular. Para una persona que pesa 160 libras, trotar a una velocidad de 5 millas por hora le hará quemar 584 calorías en el mismo periodo. Correr a 8 millas por hora quema alrededor de 986 calorías. En la elíptica, una persona con ese mismo peso quemará de 400 a 500 calorías por hora con ejercicio moderado, y de 600 a 700 calorías con ejercicio vigoroso.

Un ejercicio para todo el cuerpo

Las trotadoras y las elípticas ofrecen un ejercicio intenso para la parte inferior del cuerpo. Algunas elípticas tienen brazos móviles, parecidos a los palos de esquí, que te permiten ejercitar los brazos. Algunas máquinas tienen pedales que se mueven hacia adelante y hacia atrás (algo que puedes hacer fácilmente cuando trotas), para trabajar más grupos musculares. Si usas estás características adicionales, la elíptica puede proporcionar un ejercicio más completo para todo el cuerpo que el trote. De acuerdo con el American College of Sports Medicine (Colegio Americano de Medicina Deportiva), la postura es importante para sacar el mayor provecho a la elíptica. Una postura adecuada se logra manteniendo los hombros hacia atrás, la cabeza en alto, los abdominales contraídos y los brazos relajados. No te inclines hacia adelante ni aprietes mucho las barras con las manos, pues tu peso debe estar soportado por todo tu cuerpo. La elíptica no es un ejercicio de resistencia. No fortalece los huesos y los músculos como el trote o la carrera. Si buscas prevenir la osteoporosis, la elíptica sola puede que sea insuficiente.

Desgaste

Uno de los mayores beneficios de la elíptica sobre el trote es que ofrece una actividad de menor impacto para las rodillas, la cadera, la espalda y los huesos en general. Por otra parte, la mayoría de las lesiones que se producen al correr son el resultado de problemas con los zapatos y errores de entrenamiento, y se pueden prevenir. Por ejemplo, un corredor que recorre 10 millas semanales debe considerar comprar zapatos nuevos cada 9 a 12 meses. Los zapatos no pierden tan rápido su capacidad para absorber el impacto cuando se usan en la elíptica.

¿Cuándo es mejor trotar?


Si estás preparándote para una carrera de 5k o más, no hay sustituto a correr sobre el pavimento.

La elíptica brinda la mayoría de los beneficios que ofrece el trote. Pero una carrera corta, de alta intensidad, equivale a una sesión más larga en la elíptica. Esto deben tenerlo en cuenta quienes buscan el ejercicio más eficiente. Si estás entrenando para una carrera en pista o en calle, trotar afuera o en la trotadora te preparará mejor para la competencia, pues nada te pondrá en forma para correr mejor que... correr. Pero considera agregar ejercicios complementarios como la elíptica mientras te entrenas para reducir el desgaste de tus piernas en el largo plazo.

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Escrito por jessica bylander | Traducido por natalia orduz