Ejercito pero no disminuye la grasa de mi vientre

Si está soñando con un abdomen liso y tonificado, puedes invertir un tiempo extra en el gimnasio: correr, andar en bicicleta, escalar y hacer abdominales son el camino a una mejor abdomen. Sin embargo, a pesar de tu duro trabajo, ves cómo la disminuye en otras áreas sin reducirse en tu estómago. Hay varias razones por las que podrías estar luchando demasiado para liberarte de esa obstinada grasa del vientre.

Pérdida de peso dirigida

El ejercicio quema calorías, lo que a su vez deshace la grasa en tu cuerpo. La grasa se aferra a tu vientre, brazos, caderas, muslos y nalgas, pero no es tan fácil eliminarla justo de donde quieres que desaparezca. No se puede elegir dónde y cómo tu cuerpo quema la grasa, por lo que no puedes asumir que incluso un ejercicio vigoroso se deshará de la grasa del vientre. Pero cuanto más ejercicio y más grasa pierdas, más probable es que también quemes aquella acumulada en el vientre.

La menopausia y el envejecimiento

Las mujeres en particular pueden tener problemas para quemar la grasa del vientre. Los cambios en los niveles hormonales que ocurren en las mujeres con la edad, y en particular los causados ​​por la menopausia, aumentan la grasa en el abdomen y hacen que sea más difícil de perder. De acuerdo con Mayo Clinic, ralentizar el metabolismo produce más grasa y los cambios en el cuerpo después de la menopausia empujan la grasa al área abdominal.

La falta de ejercicios de tonificación

Si tu peso corporal e IMC son saludables, pero tu vientre todavía está flojo, tal vez te estás centrado en el tipo incorrecto de ejercicios. Los ejercicios aeróbicos o cardiovasculares ayudan a quemar grasa, pero los ejercicios de fortalecimiento tonifican y ponen firmes los músculos. Haz un montón de abdominales y otros ejercicios de abdomen para tonificar y reafirmar esa parte de tu cuerpo. El yoga y pilates también ayudan a tonificar y fortalecer tu centro.

Dieta pobre

Si no puedes deshacerte de la grasa abdominal, los alimentos que ingieres podrían ser los responsables. Incluso con el ejercicio, podría estar comiendo demasiadas calorías y no quemar la suficiente grasa. Recuerda que debes limitar la ingesta de grasas y calorías, limitar el alcohol y el azúcar, comer frutas y verduras como bocadillos y elegir productos de granos enteros en lugar de alimentos procesados ​​con harina blanca.

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Escrito por diana rodriguez | Traducido por martin santiago