¿Cómo ejercitarte usando una máquina de remo?

Una máquina para remar puede proveer un entrenamiento de cardio efectivo que se dirige a la mayoría de tus músculos principales. Ya que el remo es una actividad de bajo impacto, es adecuada para personas que encuentran trotar y correr incómodo o les causa de dolor en el pie, tobillo, rodilla o cadera. Para obtener el máximo de un entrenamiento de remo, es importante que lo hagas de manera correcta. Esto no solo incrementará los beneficios de tu experiencia, también reducirá tu riesgo de una lesión.

Consulta a tu doctor

Si eres nuevo en el ejercicio, has llevado una vida sedentaria por más de tres meses, tienes alguna condición médica grave o tienes un significativo sobrepeso, visita a tu doctor y dile de tu intención de empezar a ejercitarte. Explícale que usarás una máquina de remo para que pueda darte un consejo acerca de si debes o no empezar a ejercitarte. En la mayoría de los casos, los doctores alientan a los pacientes a hacer ejercicio. En algunos casos, sin embargo, los doctores pueden sugerir modificaciones en las rutinas de ejercicio deseadas basándose en las historias médicas de los pacientes.

Viste apropiadamente

Ya que remar puede incrementar considerablemente tu temperatura y requiere grandes rangos de movimiento en tus rodillas, caderas y brazos, es importante que estés vestido apropiadamente para que puedas entrenar cómodamente. Aunque los pantalones cortos y las playeras son ideales, si decides usar una camiseta de mangas largas y pantalones largos para entrenar, asegúrate de que puedas ventilarte para que no te sobrecalientes. Algunos deportistas encuentran que el remo es duro con sus manos causando ampollas y callos. Si esta es una preocupación para ti, utiliza guantes para entrenamiento con pesas. Ya que remar puede hacer que incremente tu temperatura y sudes mucho, asegúrate de tener una botella de agua cerca para que evites la deshidratación.

Calienta adecuadamente

Remar es una actividad de cuerpo completo que usa tus principales articulaciones y músculos a través de una amplia gama de movimiento. La vida moderna es a menudo sedentaria, así que pasar de sentarte en tu escritorio o tu auto a remar puede ser un shock para tu sistema. Para asegurar que tu cuerpo esté listo para entrenar, pasa unos minutos calentando antes de empezar a ejercitarte. Gentilmente estírate y moviliza tus tobillos, rodillas, caderas y columna vertebral realizando dobleces de rodilla sencillos, círculos con las caderas, inclinaciones de lado a lado, estiramientos de brazos hacia el frente y hacia arriba y giros de cintura suaves. Ya que tus músculos están listos empieza tu entrenamiento de remo, pero comienza a un ritmo lento y aumenta gradualmente durante tres a cinco minutos.

Elige tu entrenamiento

Las maquinas de remo a menudo vienen con programas pre-instalados en sus computadoras. Estos entrenamientos usualmente están designados como adecuados para deportistas principiantes, intermedios y expertos. Si nunca antes has remado incluso si estás en forma, elige un programa sencillo para que puedas introducirte suavemente. Hacer demasiado, demasiado pronto puede resultar en una lesión. Si tu máquina de remo no tiene programas pre-instalados, ajústala para una relativa corta distancia de 1,000 metros, por ejemplo, o un tiempo corto como cinco minutos. Incrementa la distancia o tiempo de remo durante entrenamientos sucesivos.

Usa una técnica de remo correcta

Usar una técnica de remo adecuada puede ayudar a hacer tus entrenamientos más eficientes y agradables, así como a reducir el riesgo de una lesión. Tu espalda baja está especialmente en riesgo si fallas en usar una buena técnica de remo. Siéntate en tu máquina de remo y pasa la correa en tus pies de forma que la correa esté en la parte más ancha de tu pie. Desliza hacia adelante y agarra la manija con un agarre por encima de la cabeza. Siéntate erguido con tus brazos derechos y tus piernas dobladas. Empuja con tus piernas y después, mientras la manija pasa sobre tus rodillas, jala con tus brazos. Jala la palanca hacia tu estómago e inclínate hacia atrás ligeramente. Tus piernas no deben estar estiradas. Acércate hacia adelante con tus brazos estirados y dobla tus rodillas para deslizarte hacia adelante. Piensa piernas, brazos, brazos, piernas. Mantén tu cabeza arriba y las muñecas rectas en todo momento y trata de mantener un ritmo de respiración constante.

Enfriamiento

Una vez que tu entrenamiento se ha terminado, no llegues a un final abrupto simplemente y te dirijas a las duchas. Esto puede llevar a un dolor muscular después del ejercicio. En lugar de eso, disminuye gradualmente el ritmo de los últimos momentos de tu entrenamiento. Al finalizar, pasa de tres a cinco minutos esturando tus músculos principales. Pasa tiempo extra en tus piernas y espalda ya que estos músculos han trabajado especialmente fuerte. Si encuentras que tus músculos se sienten duros o adoloridos cuando comiences tu siguiente entrenamiento, pasa unos minutos extra en tu calentamiento.

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Escrito por patrick dale | Traducido por esther guerrero