Cómo ejercitar si experimentas un dolor de cuello crujiente

El dolor de cuello no suele ser un motivo de alarma. Uno de los factores más comunes conocido por contribuir a este tipo de dolor es la tensión muscular. Mantener la cabeza en una posición incómoda puede fatigar los músculos de tu cuello y finalmente conducir a la fatiga, lo que resulta en el dolor a lo largo de esta zona del cuerpo. Sin embargo, experimentar dolor con un crujido en el cuello es a menudo una indicación de algo más que la tensión muscular. Este ruido es probablemente causado por un cierto nivel de degeneración dentro de uno o más de los discos en la columna cervical. El tratamiento generalmente incluye modalidades que pueden aliviar el dolor al tiempo que ayuda a mantener la función normal de tu cuello, lo que a menudo incluye ejercicios.

Diagnóstico

Antes de iniciar cualquier tipo de ejercicio para mejorar el dolor de cuello crujiente, consulta a un médico. Los profesionales médicos deben evaluar todos los síntomas asociados para diagnosticar la causa exacta de tu dolor. Una vez hecho el diagnóstico, un terapeuta físico puede ayudar a establecer las formas más adecuadas de ejercicio para mejorar el dolor, así como mantener el rango de movimiento en el cuello.

Estiramiento

Para muchas personas que lidian con el dolor de cuello, los fisioterapeutas suelen recomendar ejercicios de estiramiento para mejorar la flexibilidad de los músculos de su cuello. La mejora de la flexibilidad puede ayudar a aliviar la presión sobre los nervios en el cuello que contribuye al dolor. Con tu cuerpo en posición vertical, inclina la cabeza hacia la izquierda, llevando tu oreja izquierda hacia el hombro izquierdo. Mantén la posición durante 10 a 20 segundos y suelta el estiramiento. Completa cinco repeticiones antes de estirar el lado derecho de tu cuello. Para aumentar el estiramiento, coloca tu mano en el lado opuesto de la cabeza y tira suavemente hacia abajo. Inclina la cabeza hacia la izquierda, llevando tu oreja izquierda hacia el hombro izquierdo como antes. En lugar de mantener esta posición, gira el cuello hacia adelante levemente y mira al suelo. Mantén la posición durante 10 a 20 segundos antes de soltar. Completa cinco repeticiones antes de estirar el lado derecho de tu cuello. Para aumentar el estiramiento, coloca tu mano en la parte posterior de la cabeza y tire suavemente hacia abajo. Inclina la cabeza hacia la izquierda de nuevo, llevando tu oreja izquierda hacia el hombro izquierdo. Pero en lugar de mantener esta posición, gira el cuello hacia atrás un poco y mira hacia el techo. Mantén la posición durante 10 a 20 segundos antes de soltar. Completa cinco repeticiones antes de estirar el lado derecho de tu cuello.

Fortalecimiento

Tan pronto como hayas recuperado la mayor parte de la movilidad en el cuello, los fisioterapeutas pueden empezar a incorporar actividades de entrenamiento de fuerza en tus sesiones de terapia. Mediante el fortalecimiento de los músculos del cuello, mejor sostienes la columna vertebral cervical y ayudas a aliviar la presión. Una de las terapias más comunes involucra actividades isométricas, que causan contracciones musculares sostenidas, explica la Clínica de Lesiones Deportivas. Comienza colocando la mano en la frente. Presiona hacia atrás con la palma de la mano mientras inclinas la cabeza hacia adelante. Mueve la mano hacia el lado izquierdo de la cabeza y presiona la palma hacia la derecha. Al mismo tiempo, trata de traer a tu oreja izquierda hacia el hombro izquierdo. Mueve la mano hacia el lado derecho de la cabeza y presiona la palma hacia la izquierda. Al mismo tiempo, trata de traer tu oreja derecha hacia el hombro derecho. Manteniendo la mano en el lado derecho de la cabeza, presiona la palma a la izquierda. Ahora intenta girar la cabeza hacia la derecha. Repite para el otro lado de tu cuello.

Ejercicio aeróbico

Otra forma de ejercicio conocida para mejorar el dolor de cuello asociado con enfermedades degenerativas es el ejercicio aeróbico. A pesar de que no hace nada para mejorar la fuerza o la flexibilidad de los músculos del cuello, la actividad física regular ayuda a mantener tu nivel de condición física, lo que puede aliviar indirectamente la tensión muscular. Seguir con actividades de bajo impacto, como la natación, gimnasia aeróbica en el agua, caminar o andar en bicicleta es lo mejor, ya que no representa un peligro para el cuerpo como las actividades atléticas de alto impacto.

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Escrito por dana severson | Traducido por natalia pérez