Ejercicos en el embarazo y temperatura corporal central

Cargar con esa barriga incipiente alrededor de 40 semanas parece un ejercicio en sí mismo, el ejercicio regular puede ayudarte a disfrutar de un embarazo saludable y agradable. Es fácil moderar la intensidad, los ejercicios de bajo impacto pueden ayudar a mantenerte en forma, flexible y cómoda mientras estás embarazada, pero tienes que ser cuidadosa y ejercitarte dentro de tus nuevos límites como una mujer embarazada. Es particularmente importante prestar atención a la temperatura corporal central y asegúrate de que no te sobrecalientes.

¿Qué tan caliente es muy caliente?


Deja de hacer ejercicio si comienzas a sentirte débil o mareada.

Cuando estás embarazada, KidsHealth dice que no quieres que tu temperatura corporal se eleve por encima de los 102 grados Fahrenheit. Si comienzas a sentir un sobrecalentamiento, toma medidas para refrescarte rápidamente. Una temperatura corporal central elevada de 102 grados Fahrenheit o más durante 10 minutos o un tiempo más prolongado puede significar grandes problemas para el bebé. Un feto todavía en desarrollo en el primer trimestre puede sufrir defectos del tubo neural; un feto más desarrollado puede sufrir deshidratación. Inmediatamente deja de hacer ejercicio si tienes alguna dificultad para respirar, sientes náuseas o comienzas a vomitar. Si ves cualquier signo de deshidratación, tu piel se vuelve pegajosa, desarrollas un dolor de cabeza o de repente te sientes cansada, deja tu entrenamiento. También deja de hacer ejercicio si comienzas a sentirte débil o mareada.

Beneficios de los ejercicios en elembarazo y qué hacer


También puedes tratar de tomar una clase de yoga prenatal para tonificar los músculos y relajar la mente.

Hacer ejercicio durante el embarazo puede ayudar a reducir la probabilidad de ganar demasiado peso. También puedes mantenerte en forma y controlar los efectos secundarios del embarazo incómodos tales como dificultad para dormir, dolor de espalda, hinchazón y dolor de cabeza. Pero estás embarazada, no puedes ser capaz de hacer exactamente los mismos ejercicios que hacías antes de quedar embarazada - o al menos, no sin hacer algunos ajustes a tu entrenamiento. Siempre habla con tu médico antes de intentar un nuevo régimen de ejercicios para asegurarte de que es seguro para tu embarazo en particular. Elije ejercicios que son de bajo impacto y no sacudan tus articulaciones, o empujen al bebé. Caminar es un gran ejercicio durante el embarazo, nadar o andar en bicicleta en una bicicleta estacionaria. También puedes tratar de tomar una clase de yoga prenatal para tonificar los músculos y relajar la mente.

Ejercicios seguros en el embarazo


Presta atención a tu temperatura corporal y el ritmo cardíaco mientras haces ejercicio durante el embarazo.

Presta atención a tu temperatura corporal y el ritmo cardíaco mientras haces ejercicio durante el embarazo, se dice que no tienes que atenerte a una serie particular. Necesitas asegurarte de que puedes hablar cómodamente y no sin aliento mientras haces ejercicio. Evita el alto impacto o los ejercicios potencialmente peligrosos - como el tenis o montar a caballo en el que podrías ser golpeada en el estómago. Y si tienes diabetes, presión arterial alta o estás en riesgo de parto prematuro, puede que tengas que tomar precauciones adicionales durante el ejercicio o tomar un descanso durante el embarazo si el médico lo recomienda. Trata de hacer ejercicio durante 30 minutos cada día, pero disminuye el ritmo y la intensidad, si sientes que estás empujando demasiado duro y tienes dificultad para respirar.

Manténte fresca


Bebe mucho líquido antes y durante el entrenamiento para que permanezcas hidratada y fresca.

Para evitar el sobrecalentamiento, vístete con ropa liviana mientras haces ejercicio-porta algunas capas para poder quitarte una camisa o dos cuando te calientes demasiado. Bebe mucho líquido antes y durante el entrenamiento para que permanezcas hidratada y fresca. Y si afuera es muy caliente y húmedo, ejercítate en el interior de tu casa. Corta tu entrenamiento si empiezas a sentir demasiado calor o disminuye el ritmo hasta que baje la temperatura de tu cuerpo. Si tu temperatura corporal se eleva demasiado y te sientes sobrecalentada, siéntate y descansa en un lugar fresco. Quítate capas extra de ropa, y bebe agua fría para refrescarte. Si te siente enferma o tienes algún síntoma de enfermedad por el calor, vé con tu médico para un chequeo.

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Escrito por diana rodriguez | Traducido por gii urii