Ejercicios de yoga para la glándula tiroides

Los ejercicios de yoga para la tiroides anatómicamente se centran en la garganta y el cuello. La glándula más grande es la de la tiroides, y es responsable de regular el metabolismo del cuerpo. Ciertas posturas de yoga ubican al cuerpo de manera que estimule el área de la garganta o para que aplique presión en el área de la tiroides. La cual se encuentra en la parte delantera del cuello. Los ejercicios conectan la respiración al movimiento.

Posición del puente (Bridge pose)

El ejercicio denominado Setu Bandha Sarvangasana, que en español se traduce como "posición del puente", estimula la tiroides y estira al cuello, pecho y columna vertebral, señala Yoga Journal. En esta posición, la garganta está ligeramente comprimida, lo que estimula a la parte superior del pecho y a la zona de la garganta. Para practicar esta postura, debes recostarte boca arriba y colocar los brazos a lo largo del torso, colocando las palmas de las manos en el suelo. Dobla las rodillas, sepáralas según la distancia de tus caderas y planta las piernas cerca de los glúteos. Inhala y presiona los pies hacia abajo. Levanta la cadera hacia el techo. Aplana el cuello suavemente y mantén la barbilla hacia abajo para que dirijas tu mirada como si trazaras una línea media. Esta postura recibe su nombre debido a que el cuerpo se asemeja a la estructura arqueada de un puente. Permanece en esta posición durante cinco respiraciones y suelta las caderas hacia atrás para regresar al suelo. Repite este ejercicio de tres a cuatro veces.

Posición cabeza abajo (Supported shoulderstand)


La posición "cabeza abajo" estimula la glándula tiroide.

La postura "cabeza abajo" (Shoulderstand) o Sarvangasana, aumenta el suministro de sangre a la glándula tiroides y paratiroide debido a la compresión de la barbilla apretada, afirma B.K.S. Iyengar, creador del Iyengar Yoga. La postura de cabeza es un ejercicio de la serie de inversiones en el que el peso del cuerpo descansa sobre tus hombros y brazos. Para lograr esta pose, acuéstate boca arriba. Dobla las rodillas y elévalos hasta el pecho. Acomoda tus hombros debajo del cuerpo y alinea la pelvis a los hombros. Dobla los codos y coloca las manos en la base de la columna vertebral o en el sacro para ayudarte con el peso de tu cuerpo. Estira las piernas. Permanece en esta posición durante 10 respiraciones y relájate realizando la posición del "arado" (Plow pose), el cual se describe en la siguiente sección. Sé consciente de que tus movimientos los debes realizar de manera suave.

Posición del arado (Plow pose)


Para salir de la posición del arado debes moverte de manera suave.

Anatómicamente el ejercicio halasana, mejor conocido como la "posición del arado" (Plow pose), se enfoca en la glándula tiroides, afirman los colaboradores de Yoga Journal. Es un ejercicio de inversión hacia adelante. Desde la posición de "cabeza abajo" (Shoulderstand), lleva los dedos de los pies hasta tocar el suelo detrás de tu cabeza. Extiende los brazos para que queden rectos en dirección opuesta a los pies y puedas entrelazar los dedos de ambas manos. Activa los músculos del muslo, mantén las piernas lo más rectas posible y mantén el torso perpendicular al suelo. Permanece en esta posición durante 10 respiraciones y relaja la postura doblando las rodillas poco a poco hasta que coloque tu espalda de manera horizontal.

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Escrito por desiree mckenzie | Traducido por xochitl gutierrez cervantes