Ejercicios para el trasero

Muchos hombres y mujeres desearían tener un trasero más firme y con mejor forma, pero no saben cómo obtener los resultados que quieren. Esculpir y tonificar las nalgas es posible realizando disciplinariamente algunos ejercicios elementales, pero muy efectivos. Los resultados dependerán de tu determinación y tu disciplina con el ejercicio. Tu recompensa será un hermoso trasero que luzca muy bien.

Barrida A

Este es un ejercicio efectivo para fortalecer y tonificar los músculo de tu trasero. Arrodíllate con tus manos sobre el suelo. Los brazos deben estar alineados con tus hombros, y tus piernas deben estar alineadas con tus caderas. Eleva tu pierna izquierda doblada hacia arriba y hacia el costado, a la mayor altura posible. Extiene la pierna hacia afuera y apunta con los dedos de tus pies. Mueve tu pierna extendida hacia atrás. Dobla la rodilla y vuelve a apoyarla sobre el suelo. Realiza 10 veces. Cambia de pierna y repite el ejercicio. Puedes aumentar la dificultad incrementando el número de repeticiones o colocándote un peso en el tobillo al realizar el ejercicio.

Medio puente

Los músculos del trasero se tonifican y fortalecen ejecutando este ejercicio. Acuéstate de espaldas con las piernas extendidas. Dobla las rodillas y apoya los pies sobre el suelo. Reposa los brazos extendidos al costado del cuerpo, con las palmas mirando hacia abajo. Levanta tus caderas, elevando tu pelvis del suelo todo lo que te sea posible. Contrae los músculos de las nalgas y sostén la postura por cinco segundos. Relaja los músculos y desciende el cuerpo hacia el suelo. Repite 10 veces. Puedes intensificar el entrenamiento doblando los brazos sobre el pecho mientras realizas el ejercicio, o aumentando el tiempo de 5 a 10 segundos para cada ejecución.

Estocada hacia adelante

La estocada es un ejercicio moderado que logra resultados espectaculares. Párate derecho con los pies separados por la distancia de tus hombros. Da un paso hacia adelante con una pierna, de unos 3 pies de largo. Mantén la espalda derecha y desciende el cuerpo mientras doblas ambas rodillas en un ángulo de 90°. Centra tu rodilla frontal sobre el pie respectivo. Mantén el pie apoyado en el suelo durante todo el ejercicio. Eleva lentamente el cuerpo y regresa a la posición inicial de pie con piernas extendidas. Realiza 10 veces. Repite con la otra pierna. La dificultad se puede incrementar aumentando el número de repeticiones o sosteniendo un peso en cada mano mientras realizas este ejercicio.

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Escrito por susan morr | Traducido por mike tazenda