Ejercicios para el síndrome del músculo piriforme

El síndrome del músculo piriforme suena más dramático de lo que realmente es. La condición es causada por la inflamación de los músculos medios del glúteo, los cuales tienen un papel importante en la estabilidad de la cadera y de la pelvis. Si te han diagnosticado este síndrome, ten por seguro que puedes revitalizar tus músculos de los glúteos con ejercicios constantes. Si es posible, trabaja con un terapeuta físico para estirar sana y adecuadamente tus músculos.

Identificación


Si el problema no se trata, podría afectar otras áreas tales como las rodillas, el talón de Aquiles, la pantorrilla y el pie.

El síndrome del músculo piriforme se caracteriza por varios síntomas comunes. Los corredores con condición, experimentan continuos dolores severos de cadera durante y después de que corren distancias cortas o largas. Debido a que el músculo medio del glúteo controla la pelvis y las caderas, las personas con este síndrome también caminan con un tambaleo o como si se estuvieran sacudiendo. Cuando se ponen de pie, los pacientes tienden a apoyar la mayor parte del peso sobre un lado de la cadera. Si el problema no se trata, podría afectar otras áreas tales como las rodillas, el talón de Aquiles, la pantorrilla y el pie.

Ejercicios de principiante


Estira las piernas completamente y asegúrate de que tu columna vertebral esté alineada adecuadamente.

Siempre consulta a un médico o terapeuta físico antes de que empieces a hacer estiramientos o ejercicios para reducir el síndrome. Una vez que hayas ido, empieza con estiramientos sencillos como las abducciones de cadera, las cuales la "Pathology and Invervention in Musculoskeletal Rehabilitation" (Rehabilitación músculo esquelética de la patología y la intervención) recomienda para los desgarres de glúteo medio. Para realizar las abducciones de cadera, acuéstate en tu lado derecho, apoya la cabeza y el cuello en tu brazo. Estira las piernas completamente y asegúrate de que tu columna vertebral esté alineada adecuadamente. Inhala y mientras exhalas levantas un poco tu pierna izquierda, manteniendo tus rodillas hacia adelante y tu pierna recta. Levanta la pierna aproximadamente 1 pie (0,3 m) hasta que sientas que tu cadera empieza a inclinarse, después bájala despacio a la posición inicial. Repítelo 10 veces, después cambia al otro lado.

Ejercicios avanzados


Las sentadillas cortas son buenas para reforzar los glúteos así como los músculos del abdomen bajo.

Una vez que tus síntomas hayan disminuido un poco y tengas el permiso de tu doctor, continúa con más ejercicios avanzados para reforzar los músculos del glúteo medio. Las sentadillas cortas son buenas para reforzar los glúteos así como los músculos del abdomen bajo. Párate junto a una pared con un pie enfrente de ti a 2 ft (0,61 m) de distancia. Inhala y mientras exhalas baja lentamente a la posición de una sentadilla. Asegúrate de que tus rodillas no se doblen más allá del pie, esto evitará que te lastimes las rodillas. Mantén la sentadilla en dos cuentas, después ponte de pie. Repite 10 veces cada lado. La "Pathology and Intervention in Musculoskeletal Rehabilitation" recomienda también que añadas diariamente estiramientos de cadera, de cuádriceps, de cadera lateral e isquiotibiales.

Diversificando tu entrenamiento


Añade otro tipo de entrenamientos a tu rutina.

Uno de los factores más importantes en la rehabilitación del síndrome del músculo piriforme es la diversificación de entrenamiento. Como lo dijo Jen A.Miller del "New York Times", muchos corredores tienen este síndrome debido a que no hacen otro tipo de ejercicio, como correr o andar en bicicleta. Diversifica tu entrenamiento añadiéndole otro tipo de ejercicio a tu rutina, así como entrenamiento elíptico, aeróbico o natación.

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Escrito por nicole crawford | Traducido por ana laura alvarez