Ejercicios simples para pacientes ancianos con diabetes

Se ha creído durante mucho tiempo que el ejercicio es una parte necesaria del tratamiento para pacientes con diabetes. La investigación han apoyado los beneficios del ejercicio en el control de glucosa sanguínea, que puede disminuir el riesgo de complicaciones a largo plazo, como daño a los riñones o a los ojos y pérdida de sensibilidad en manos y pies. La Asociación Americana del corazón (AHA por sus siglas en inglés) recomienda para adultos mayores, 150 minutos de ejercicio a la semana. Las nuevas directrices establecen un beneficio de ejercicio de moderada intensidad en partes de 10 minutos, lo que puede ser más fácil de lograr para pacientes ancianos durante el día que un bloque de 30 minutos. Estas recomendaciones son las mismas para personas que viven con diabetes.

Ejercicio aeróbico


Caminar es una manera segura y efectiva de participar en ejercicios de moderada intensidad.

Una declaración de consenso publicada en "Diabetes Care" en el 2006 reporta que el ejercicio aeróbico afecta la sensibilidad a la insulina por 24 a 72 horas, con un efecto más prolongado para aumentar la duración y la intensidad de las sesiones de entrenamiento. Esto resulta en una recomendación de que los pacientes con diabetes ejerciten al menos cada tercer día para maximizar el beneficio. La mayoría de los individuos con diabetes pueden participar en actividades como caminatas, trotar, correr, andar en bicicleta y programas de natación. Para comenzar un programa de caminatas, la persona con diabetes debería encontrar un área de nivel en la que sea segura caminar. Esto puede ser en el exterior o interior, haciendo vueltas por la casa. Debería usar un cronómetro e intentar caminar por al menos 10 minutos en la primer sesión, hasta que comience a sentirse cansado. Si los ejercicios son tan fáciles que quien los hace respira con tranquilidad durante los mismos, no son lo suficientemente desafiantes, y el tiempo de caminar debería aumentarse. Intenta agregar un minuto al programa cada día, hasta llegar a 30 minutos.

Entrenamiento de fuerza

Un estudio publicado en los "Annals of Internal Medicine (Anales de Medicina Interna)" en el 2007, establece que el entrenamiento de resistencia en máquinas de peso puede también ayudar en el mantenimiento de la glucosa sanguínea. Este estudio encontró los mayores beneficios de una combinación de ejercicio aeróbico y entrenamiento de fuerza en los niveles de glucosa. Para el fortalecimiento de la parte superior del cuerpo, el anciano con diabetes debería comprar un par de pesas pequeñas o usar latas de sopa o bolsas de frijoles secos. Cada peso debería ser entre 2 y 5 libras. Deberían realizar curls de bíceps doblando y fortaleciendo su codo y enseguida levantándolo, trayendo sus brazos hacia arriba a la altura de los hombros en frente de ella. Apunta a tres series de 10 repeticiones para estos ejercicios cada día. Los ejercicios de peso corporal son una manera excelente de fortalecer la parte inferior del cuerpo. Quien los realiza debería intentar pasar de estar sentado a estar de pie 10 veces y trabajar para completara tres series y hacer patadas de cadera (hacia adelante, hacia atrás y hacia los lados) por tres series de 10 repeticiones. Alterna días para la parte superior y la parte inferior del fortalecimiento de tu cuerpo para maximizar el beneficio.

Ejercicios de equilibrio

Un problema común con la diabetes a largo plazo y un pobre control de glucosa sanguínea es la neuropatía periférica, que comúnmente resulta en pérdida de sensibilidad y propiocepción de las articulaciones, o la consciencia del individuo de su posición en el espacio. La pérdida de estos componentes sensoriales puede aumentar el riesgo de lesiones e infecciones si la persona con diabetes no puede sentir completamente sus pies o manos. En las piernas, esto también resulta en reacciones dañadas de equilibrio y puede elevar el riesgo de caídas. Un terapeuta físico puede idear un programa para mejorar las reacciones de equilibrio o compensarlas si el daño es irreparable. Para aquellos que tienen síntomas de entumecimiento en sus pies o piernas, o un historial de heridas en sus pies, el uso de calzado adecuado durante el ejercicio es esencial para prevenir lesiones futuras.

Información adicional

Una persona con diabetes debería siempre hablar con su proveedor de salud antes de iniciar cualquier programa de ejercicios. Un terapeuta físico o entrenador personal con experiencia trabajando con adultos mayores que tienen diabetes pueden idear y controlar un programa adaptado a las necesidades del paciente. Al empezar un nuevo programa, debería estar controlando su glucosa sanguínea y presión arterial antes y después de ejercitarse. Diabetes Care recomienda comer un entremés con carbohidratos antes de ejercitarte si los niveles de azúcar se encuentran bajo los 100 mg/dl y evitar ejercicios de alta intensidad si los niveles de glucosa se encuentran mayores de los 300 mg/dl, o mayor de 250 mg/dl si hay presencia de cetonas. Las personas con diabetes deberían siempre cargar una merienda con carbohidratos, especialmente al ejercitar. Para medir correctamente la respuesta de azúcar en sangre, deberían ejercitarse a la misma hora cada día. Incluso rompiendo las sesiones de entrenamiento en tres de 10 minutos cada una, deberían intentar organizar sus horarios en el mismo momento de cada día.

Más galerías de fotos



Escrito por mary tolley rhodes | Traducido por arcelia gutiérrez