¿Qué ejercicios hacer para revertir el daño pulmonar?

Desafortunadamente, no puedes revertir el daño pulmonar a través del ejercicio. Sin embargo, puedes aumentar la función de los sistemas del cuerpo que se le relacionan, lo que puede aumentar tu resistencia y funciones respiratorias. Usar estrategias alternativas durante las actividades diarias puede ayudarte a compensar cualquier déficit respiratorio. Consulta a tu doctor o terapeuta antes de comenzar cualquier programa de ejercicio, ya que puedes estar demasiado débil para ejercitarte, o requerir terapia y rehabilitación cardiovascular antes de comenzar.

Beneficios

Una vez que tus pulmones han sido dañados, vas a experimentar falta de aliento o fatiga severa. Tal vez incluso te cueste trabajo realizar las tareas más sencillas, como cepillar tus dientes. La principal función de los pulmones es retirar el dióxido de carbono de tu sangre y reemplazarlo con oxígeno, después tu sangre viaja a través del cuerpo para intercambiar estos gases en tus músculos. Al agregar el ejercicio apropiado a tu rutina diaria, puedes mejorar la circulación de tu sangre. Una mejoría en la circulación le permite a tu cuerpo intercambiar tanto oxígeno y dióxido de carbono como sea posible con los tejidos musculares para optimizar la capacidad dañada de tus pulmones.

Respiración con labios entreabiertos

Aunque una oxigenación adecuada es vital para funcionar, es igual de importante el nivel de dióxido de carbono en tu sangre. Cuando los niveles de dióxido de carbono son demasiado altos, puedes sentirte fatigado y producir ácido láctico adicional en tus músculos, lo que puede ocasionar que te sientas adolorido. Después de completar cualquier tarea difícil o ejercitarte, desarrolla el hábito de utilizar la respiración con labios entreabiertos. Respira lenta y profundamente, tratando de llenar tus pulmones por completo. Después, exhala muy lentamente con los labios entreabiertos en un pequeño orificio, como si estuvieras soplando una vela en un pastel. Repite esta respiración hasta que no te sientes fatigado o con falta de aliento.

Rango de movilidad

En la fase inicial de tu recuperación, lo más probable es que sólo toleres ejercicios con un rango de movimiento limitado. Cada vez que levantas los brazos sobre tu cabeza, comienzas una actividad aeróbica, lo que hace que tus pulmones trabajen significativamente. Gradualmente aumenta el número de repeticiones que puedes conseguir sin un descanso para aumentar tu resistencia y fuerza.

Entrenamiento de resistencia

Una vez que tu condición sea estable, comienza el entrenamiento de resistencia para mejorar tu condición general. Utiliza una bicicleta para brazos, bicicleta para piernas, caminadora o elíptica, muévete lentamente el principio. Monitorea tu ritmo cardíaco a lo largo del ejercicio para asegurarte de no elevarlo más de 20 latidos por minuto sobre tu ritmo cardíaco cuando estás en descanso, el cual debes obtener justo antes de comenzar el ejercicio. Utiliza un oxímetro de pulso para revisar tus niveles de oxígeno, asegurándote de mantener la saturación al 90 porciento o más para evitar daño cerebral y otras complicaciones asociadas con niveles bajos de oxígeno. Vas a notar que puedes participar en estas actividades cada vez por períodos más largos sin descansar conforme aumentas tu condición cardiovascular. Realiza un calentamiento de cinco minutos y un enfriamiento al comenzar y terminar el ejercicio para proteger tu corazón

Más galerías de fotos



Escrito por melissa sabo | Traducido por mariana groning