Ejercicios de respiración para la disfonía espasmódica

La disfonía espasmódica, también conocida como SD, es una condición que hace que las cuerdas vocales se abran y cierren involuntariamente. Esto afecta al habla y al tono de voz, ya que el aire no puede fluir adecuadamente a través de las mismas. Aunque existen diferentes tipos de SD, puede afectar tu capacidad de pronunciar consonantes, como p, t, l, s, f, h y th, según la National Spasmodic Dysphonia Association (Asociación nacional de disfonía espasmódica). Se ha demostrado que los síntomas mejoran cuando practicas ejercicios regulares para controlar los pliegues vocales.

Calentamiento

Antes de comenzar tus ejercicios para la SD de las cuerdas vocales, calienta y relaja las cuerdas vocales a través de masajes. Con cuidado, coloca los dedos a cada lado en la base de la caja de voz y presiona ligeramente. Realiza un movimiento circular con los dedos, moviendo los dedos hacia arriba, hasta la barbilla. Una vez que llegues a la parte superior de la caja de voz, masajea los dedos hacia abajo hacia la base de tu cuello.

Silla elevadora/flexiones en la pared

Al levantar o empujar un objeto, tus cuerdas vocales se cierran naturalmente debido a la presión, de acuerdo al logopeda, el Dr. Bridget Russell. Para llevar a cabo éste ejercicio, párate delante de una pared a una distancia del largo de un brazo. Coloca las palmas de las manos sobre la pared y empújate contra ella dos veces. Repite lo mismo ocho veces. A continuación, busca una silla ligera, como una silla plegable, y levántala y bájala nuevamente hacia tu cuerpo. No vuelvas a realizar esta actividad si te produce una contractura. Baja lentamente la silla al suelo. Repite el ejercicio ocho veces.

Prensa de palma

Este ejercicio es similar al de las flexiones en la pared (wall push) pero no requiere de mucha fuerza para llevarlo a cabo. Siéntate en una silla con la espalda recta y los pies apoyados en el suelo. Junta las palmas de tus manos frente al pecho, relaja los hombros. No dejes que los hombros se levanten hasta las orejas. Inhala profundamente y luego contén la respiración durante tres a cinco segundos. Aprieta tus palmas entre sí a medida que exhalas, diciendo "ahhhhh" el mayor tiempo posible durante la exhalación. Relaja las manos. Repite el ejercicio entre cinco y ocho veces.

Ejercicio de flexibilidad (Flexibility Drill)

Este ejercicio mejora la flexibilidad de las cuerdas vocales, según Russell. Para llevarlo a cabo, abre la boca solo un poco y pronuncia la letra "A" en una voz tan profunda como sea posible. Poco a poco aumenta el tono de tu voz, por lo que llegues al sonido "A" lo más alto que puedas progresivamente. Al llegar a este punto, poco a poco profundiza tu voz para volver a la voz inicial. Descansa las cuerdas vocales durante 30 segundos, y luego vuelve a repetirlo de tres a cinco veces.

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Escrito por rachel nall | Traducido por priscila caminer