Ejercicios de respiración para aumentar la tasa de oxígeno

Aunque la respiración es una función natural del cuerpo, algunas personas tienen que aprender a hacerlo de manera correcta. Los niveles de oxígeno pueden caer en un 20 por ciento con la edad, de acuerdo con la Universidad de Missouri-Kansas City, en parte debido a los malos hábitos de respiración. La respiración superficial puede hacer que una persona sienta mareos, aturdimientos, tenso y cansado. Aprender a respirar de manera correcta proporciona la cantidad de oxígeno que el cuerpo necesita para quemar grasa y operar a su máxima capacidad durante las actividades físicas. También reduce el estrés y ayuda a dormir mejor. Cada célula del cuerpo necesita oxígeno para sobrevivir, de manera que practica una respiración adecuada haciendo algunos ejercicios cada día.

Establecer ejercicio

Deja salir toda tu respiración mientras estás sentado derecho. Relaja los músculos abdominales e inhala lentamente. Continúa inhalando hasta que no puedas tomar más aire. Mantén la respiración durante la cuenta de 10 antes de exhalar lentamente. Mantén los músculos abdominales relajados mientras repites este ejercicio durante cinco minutos. Hacer este ejercicio con regularidad te crea el hábito de llenar tus pulmones para proporcionar continuamente oxígeno fresco a tu cuerpo.

Respiración normal

Acuéstate boca arriba con los brazos hacia abajo a los lados. Respira de forma lenta y profunda por la nariz. Coloca una mano sobre el abdomen de una manera relajada mientras respiras. Sé consciente de la manera en que tu abdomen se expande y se contrae con cada respiración. Continúa con este ejercicio durante unos 10 minutos. Este ejercicio ayuda a concentrarse en la respiración profunda para que puedas llenar tus pulmones.

Respiración balanceada

Siéntate derecho en una silla con los pies en el suelo. Tome tres respiraciones profundas relajando tu abdomen e inhalando hasta que tus pulmones estén llenos. Exhala lentamente. Coloca suavemente un dedo por el borde exterior de una ventana de la nariz y presione suavemente para cerrarla. Esto obliga a inhalar solo a través de la otra fosa nasal. Mantén este oxígeno en tus pulmones durante cinco a 10 segundos, a continuación, cierra suavemente la otra fosa nasal para exhalar. Haz esto por cinco minutos, alternando las fosas nasales inhalando. Este ejercicio ayuda a oxigenar ambos dos lados del cuerpo entrenando a tus pulmones para respirar por ambas fosas nasales.

Respiraciones zumbantes

Relaja tu abdomen mientras estás sentado con la espalda recta en una silla. Inhala lentamente hasta que tus pulmones están llenos. Mantén el oxígeno en los pulmones durante cinco a 10 segundos, luego exhala lentamente mientras que haces un zumbido. Continúa con el zumbido hasta que estés completamente sin aire. Relájate y repite durante tres minutos. Las vibraciones del zumbido calman los nervios a la vez que ayudan a aumentar el flujo de oxígeno a través del cuerpo.

Ejercicio de respiración en posición de orador

Ponte de pie con las palmas juntas delante del pecho. Inhala lentamente por la nariz mientras levantas tus manos (aún juntas) directamente por encima de tu cabeza a la cuenta de 10. Mantén esta posición contando hasta 10, y luego separa las manos lentamente y estira los brazos a medida que los mueves de regreso hacia tu costado a la cuenta de 10. Repite este ejercicio cinco veces. El movimiento del brazo ayuda a ampliar el área del pecho para permitir que los pulmones lleguen a la capacidad total de oxígeno.

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Escrito por debby mayne | Traducido por mary gomez