Ejercicios para relajar los músculos de la mandíbula

Los músculos de la mandíbula se pueden poner tensos por muchas razones. Algunas personas inconscientemente aprietan la cara en momentos de estrés o de tensión, mientras que otras lo hacen por enfermedades conocidas como trastornos de la articulación temporomandibular (TMJ, por sus siglas en inglés). Los trastornos TMJ se producen principalmente debido a que las personas rechinan los dientes, aprietan la mandíbula, por alguna lesión en la mandíbula o por artritis. Sin embargo, hay ciertos ejercicios que pueden aliviar algunos de los síntomas al relajar los músculos de la mandíbula.

Relajación progresiva de la mandíbula

Hacer ejercicios de relajación de manera progresiva te ayudará a aliviar la contracción excesiva. Aprieta la mandíbula con tanta fuerza como te sea posible durante unos segundos, y luego deja que caiga abierta. Presiona tu mano debajo de la barbilla para producir resistencia, después abre la mandíbula suavemente. Deja que los músculos se relajen y, entonces, mueve la mandíbula hacia la derecha. Deja que se relaje y muévela hacia la izquierda, y espera a que se relaje. Por último, apriétala con tanta fuerza como te sea posible, y después relaja los músculos por completo.

Estiramiento de la mandíbula

Este ejercicio consiste en estirar completamente los músculos que usas al masticar. Con los dedos, date un masaje en los músculos haciendo pequeños movimientos circulares. Después, abre la boca lo más que puedas, sin llegar a causar dolor, ni malestar. Mantén este estiramiento durante 10 segundos, después, libera y relaja la mandíbula. Realiza el ejercicio 10 veces.

Ejercicios de visualización

Este ejercicio te ayudará a relajar la mandíbula, los hombros y los músculos faciales. Siéntate en una silla cómoda y concéntrate en tu respiración. Respira lenta y profundamente con la nariz, después exhala por la boca. Cierra la boca y presiona firmemente la lengua contra el paladar. Después, relaja la lengua. Aprieta la mandíbula con mucha fuerza durante unos segundos y después relaja los músculos. Arruga la cara en una expresión que sea semejante a esos momentos en que has comido algo amargo. Relájate. Por último, levanta los hombros hasta las orejas, mantén esa contracción durante unos segundos, y después relaja los hombros por completo. Siéntate por unos momentos mientras te concentras en tu respiración.

El bostezo con suspiro

El bostezo con suspiro es un ejercicio que relaja la garganta, la mandíbula, la cara y el cuerpo. Bosteza profundo abriendo la boca lo más ampliamente posible. Estira los músculos de la mandíbula y aprieta los hombros y brazos mientras inhalas. Exhala lentamente y relaja los músculos por completo. Realiza este ejercicio varias veces.

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Escrito por ashley miller | Traducido por xochitl gutierrez cervantes