Ejercicios para reducir el gas estomacal

El gas estomacal puede ser el resultado de comer muy apresuradamente, malas combinaciones de comidas o comer alimentos sulfurosos, como la cebolla o el huevo. Hay varias poses de yoga simples que pueden usarse para reducir el gas estomacal. Observa qué alimentos tienden a producirte gases y encuentra formas de prepararlos para que no te generen tanto gas, o no los comas en tanta cantidad.

Eka Pada Apanasana

Las poses de yoga clásicas fueron diseñadas para tener efectos físicos específicos. Usa Eka Pada Apanasana para reducir el gas estomacal. Recuéstate sobre tu espalda, manteniendo la pierna izquierda recta sobre el suelo; abraza tu rodilla derecha y llévala hacia tu pecho, flexionándola y colocando tus manos sobre la espinilla. Flexiona ambos talones y presiona tu coxis hacia abajo. Mantén la nuca y los hombros sobre el suelo. Repite el procedimiento para el otro lado del cuerpo, comenzando con tu pierna derecha recta sobre el suelo. Esto genera una leve presión en el estómago para reducir el gas y la flatulencia.

La pose del niño, o Balasana

La pose del niño, o Balasana, tiene un efecto sobre el cuerpo similar al de Eka Pada Apanasana, y te resultará más cómodo realizar este ejercicio si esperas varias horas después de comer. Agáchate, apoyando tus manos y rodillas sobre una alfombra o toalla gruesa, aplana la parte superior de tus pies sobre la alfombra y apoya tu cadera sobre la parte superior de tus talones, bajando tu frente hacia el suelo y apoyando las palmas de tus manos en el piso, con tus pies a cada lado de tu cuerpo. Si no llegas a colocar tu frente sobre el suelo, coloca un almohadón pequeño por debajo de ella. Si tu cadera no llega a tus talones, coloca una manta o toalla detrás de tus rodillas. Permanece en esta posición durante varias respiraciones.

Marichyasana III, giro sentado

Una variación de Marichyasana, o giro sentado simple, también puede ayudar a reducir el gas estomacal. Siéntate sobre tu cadera con tus piernas extendidas y rectas. Coloca tu pie derecho plano sobre el suelo de modo que tu rodilla quede flexionada y por encima del talón. Coloca tu mano derecha detrás tuyo, apoyando las puntas de tus dedos sobre el suelo. Estira tu cuerpo desde los pies hasta la coronilla de la cabeza para extender la espina dorsal. Lleva tu brazo izquierdo por encima del muslo derecho, flexionando el codo a medida que giras el pecho suavemente hacia la derecha. Quédate en esa posición durante varias respiraciones antes de repetir el procedimiento hacia la izquierda.

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Escrito por sava tang alcantara | Traducido por mariano salgueiro