Ejercicios previos al embarazo

El embarazo y la labor de parto requerirán mucho esfuerzo de tu cuerpo. Mientras más sana estés, más fácil será lidiar con estos esfuerzos. Los músculos y las articulaciones fuertes ayudan a soportar el peso del crecimiento de tu vientre, y ayudan a aliviar los dolores y molestias. Comenzar un programa de condición cardiovascular te ayudará a mejorar tu energía. También aumentarás tu rendimiento y energía física al fortalecer tu corazón y pulmones. Puedes ejercer estas prácticas tanto antes del embarazo como después del parto.

Ganar y perder

La actividad física de intensidad moderada comenzará a aumentar tu resistencia, lo que se traduce en un aumento de la energía en un momento comúnmente afectado por la fatiga. La actividad aeróbica también ayuda a combatir la grasa, lo que aumenta la comodidad y hace que te sea más fácil concebir. La American Pregnancy Association recomienda nadar y caminar como las dos probables formas más seguras y más eficaces de ejercicio para mujeres embarazadas. Si empiezas a practicar caminata, natación u otros programas de acondicionamiento físico antes de concebir, tendrás las habilidades y experiencia para una transición más fácil a una rutina de ejercicios para el embarazo.

Te agradecerás a ti misma más tarde

Una vez que el volumen de líquido corporal comienza a aumentar y tu vientre comience a inflarse, las articulaciones y los músculos comenzarán a sentir la presión. Si fortaleces tus músculos antes de concebir, ayudarás a construir una red de sistemas de apoyo para cargar el exceso de peso de un embarazo. Además, unos músculos de espalda, muslos y espinales fortalecidos te ayudarán a empujar a tu bebé durante el parto. Realiza ejercicios de entrenamiento de fuerza de dos a tres veces por semana, rotando los grupos principales de músculos, hasta que quedes embarazada. Después de eso, baja tu intensidad al levantar pesos más ligeros con más repeticiones o cambia a yoga, Pilates u otros programas de tonificación muscular de bajo impacto.

Pares poderosos

El embarazo trae consigo una gran cantidad de cambios. Para la mayoría de la gente, estos son cambios felices, pero aún así el estrés de la ocasión pasa factura a tu cuerpo. La actividad física, como tomar caminatas y las clases de yoga, te ayudan a trabajar tu cuerpo al mismo tiempo que te relajan y despejan tu cabeza. La relajación también puede ayudar a concebir, de acuerdo con el University of Maryland Medical Center. Si no estás seguro de qué ejercicios hacer, estos dos te ayudarán a aumentar tu ritmo cardíaco, fortalecer tus músculos y prepararte mentalmente para el embarazo.

El próximo paso

Bajo la mayoría de las circunstancias, puedes continuar tu rutina de ejercicios una vez que has quedado embarazada. Habla con tu médico sobre la intensidad de tu programa de ejercicios pre-natal y si necesitas hacer ajustes. El embarazo no es tiempo adecuado para ejercicios extenuantes o intensos para la mayoría de las mujeres. Omite los deportes extremos o las actividades intensas con muchos movimientos súbitos. Trabaja con una compañera o un punto si decides intentar algo nuevo.

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Escrito por lillian downey | Traducido por gerardo núñez noriega