Ejercicios y pies fríos

Escrito por rose erickson | Traducido por mariana palma

Puede ser preocupante que se te enfríen los pies mientras estás entrenando, particularmente si los síntomas son nuevos. Tener los pies fríos relacionados con la ejercitación puede deberse a muchos factores y condiciones, algunos de los cuales requieren intervención médica. Debido a esto, es importante entender qué produce el enfriamiento de los pies durante o después de un entrenamiento y cómo puede ser remediado. Consulta a tu médico para hablar sobre el problema o si los síntomas persisten o empeoran.

Síntomas

El frío en los pies durante o después de la ejercitación puede variar de suave a extremo. Puede estar acompañado de sensación de adormecimiento en los pies o los dedos, cosquilleos, entumecimiento, sensibilidad intensa al tacto, ardor o incluso problemas de control de la vejiga o los intestinos. Los síntomas pueden estar localizados en tus pues o extenderse hacia las piernas y brazos. También puedes experimentar problemas de coordinación o debilidad muscular, lo que puede dificultar el entrenamiento o incluso el caminar.

Causas

El frío puede producirse si los nervios de tus pies son comprimidos mientras ejercitas. Por ejemplo, calzado o calcetines inadecuados pueden ejercer presión debajo de tu pie mientras ejercitas, reduciendo la circulación y produciendo frío y entumecimiento. Un traumatismo, como caer o chocar contra un objeto, también puede ejercer presión o dañar los nervios de los pies, produciendo estos síntomas. Los movimientos repetidos o antinaturales durante el entrenamiento pueden también generar el frío y entumecimiento. Otra causa pueden ser ciertas condiciones como fracturas, espolones, inflamación de articulaciones y quistes.

Tratamientos y prevención

Toma un antiinflamatorio como naproxeno para tratar la inflamación que rodea a los nervios de los piel, lo cual puede reducir los síntomas. Usa calzado adecuado que amortigüe tu pie y ofrezca apoyo adecuado. Coloca un soporte para el arco dentro de tu calzado para ayudar a retirar presión de la base de tu pie mientras ejercitas. No sobreexijas a tus pies durante el entrenamiento; alterna los ejercicios intensos con los menos estresantes, como la natación o la caminata.

Advertencias

No ignores el frío en los pies durante o después de un entrenamiento. La reducción de la sensibilidad puede hacer que no notes una lesión o los cambios de temperatura. Busca atención médica si el frío es muy intenso, crónico o si está acompañado por la aparición de úlceras, calambres nocturnos o dolor que empeora cuando elevas los pies. Estos pueden ser síntomas de una condición médica severa como enfermedad vascular periférica, en la que los vasos sanguíneos y arterias que van a tus piernas y pies se endurecen.