Ejercicios de pies para carreras descalzo

Durante loa últimos años, se ha puesto mucha atención a "correr descalzo". Quizás es debido a la popularidad del libro "Born to Run" de Christopher McDougall, sobre una tribu en México cuyas personas corren cientos de millas con poco más que sandalias de cuero en sus pies. Como el libro llamó la atención, los corredores de todas partes quisieron experimentar correr como sus ancestros lo hacían. Pero correr descalzo viene con algunas desventajas. Como la mayoría de las personas no están acostumbradas a correr descalzos, es importante crear fuerza en tus pies y piernas primero, de modo que puedas prevenir lesiones y disfrutar una experiencia de correr más natural.

Camina descalzo primero

Ya que la mayoría de los corredores están acostumbrados a correr con un calzado especial y tradicional, es importante acostumbrarse a caminar en pies descalzos antes de empezar a correr de esa forma. Esto ayuda a los músculos, ligamentos y tendones en la parte baja de tus piernas a adaptarse a ese tipo de uso. Además, también ayuda a la piel de las plantas de los pies a engrosarse, ofreciendo protección para diferentes superficies. Comienza caminando entre 20 y 30 minutos a la vez, un par de días a la semana. Con el curso de algunas semanas, puedes agregar carreras muy cortas descalzo, en superficies muy suaves.

Flexión plantar

La flexión plantar es un ejercicio que puedes hacer para fortalecer los músculos de la parte posterior y baja de tus piernas. Esto ayudará a construir fuerza y flexibilidad en tus pies y tobillos, lo que puede ayudarte a prevenir lesiones al correr descalzo o sobre superficies irregulares. Siéntate con tus pies frente a ti. Coloca una banda de resistencia bajo la planta de tu pie, sujetando una orilla con cada mano. Sosteniéndola con fuerza, extiende tus pies totalmente lejos de ti. Aguanta por una respiración y después jala tus pies lentamente de nuevo, permitiendo que la banda regrese a la posición de inicio. Sigue flexionando tu pie hasta que sientas fatiga, después repite con el otro pie.

Esparce tus dedos

Esparcir tus pies ayuda a estirar sus músculos, permitiéndoles mayor movilidad y flexibilidad para correr descalzos. También ayuda a estabilizar el dedo pulgar, lo que ayudará a la función del arco normalmente al correr. El arco te ayuda a absorber algo del impacto al correr y también a impulsarte del piso. El dedo pulgar ayuda a que el arco haga su trabajo correctamente. Para esparcir tus dedos, simplemente estíralos, descalzo, como si intentaras separarlos uno del otro. Cuenta hasta dos y relaja. Continúa hasta que sientas fatiga.

Masajea tus pies

Caminar y, posteriormente, correr descalzo, en combinación con los ejercicios de fortalecimiento, fortalecerá los músculos de tus piernas y pies. Masajear tus pies y piernas puede ayudarte a deshacerte de cicatrices, aliviar algo de dolor y promover la sanación, todo lo que a fin de cuentas ayuda a tu carrera descalzo. Puedes masajear tus piernas y pies con las manos. También puedes mover tus pues sobre una pelota de tenis por 30 a 60 segundos a la vez, enfocándote en los puntos con dolor de tu arco.

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Escrito por jennifer gill | Traducido por arcelia gutiérrez