Ejercicios para niños con dispraxia

La dispraxia es un trastorno neurológico que afecta a aproximadamente 6-10% de todos los niños, de acuerdo con Dyspraxia USA. La dispraxia del desarrollo, también conocida como síndrome del niño torpe, es un trastorno que afecta la planificación de movimientos coordinados. Los niños con este trastorno parecen no ser diferentes de otros niños, excepto cuando se trata de aprender nuevas habilidades. El ejercicio puede reforzar la confianza en sí mismo y la autoestima en niños con dispraxia, al aumentar la fuerza muscular, la resistencia y la coordinación.

Ejercicios de control de hombro

Los niños con dispraxia que luchan con controlar el hombro pueden beneficiarse de ejercicios como saltos de conejo (bunny hops). Para llevar a cabo el salgo del conejo, el niño se debe inclinar hacia delante, poner sus manos en el borde de un pequeño taburete y saltar de un lado al otro, manteniendo las manos sobre el taburete. Michele Lee, autor del libro "PE Activities for Junior and Senior School Children Who Have Dyspraxia", dice que otros ejercicios de hombros para niños con problemas de coordinación incluyen escribir palabras en el aire, escribir en un tablero negro, remar o jugar a los bolos.

Ejercicios de control pélvico

Un niño que tiene dificultad para caminar sobre superficies irregulares o subir y bajar escaleras, puede beneficiarse de los ejercicios de control de la pelvis. Lee recomienda caminar con las rodillas o hacer carreras en rodilla donde el niño camina hacia adelante o atrás en sus rodillas. Saltar hacia adelante y atrás o saltar por encima de objetos pequeños, también puede mejorar el control de la pelvis de tu hijo.

Coordinación mano/ojo

Los niños que tienen problemas con la coordinación mano/ojo se beneficiarían de actividades como lanzar y atrapar una pelota. Haz que tu hijo practique rebotar una pelota de un lado a otro con su mano dominante. Lanzar y atrapar una pelota pequeña o una bolsa de frijoles, una y otra vez, entre las dos manos o simplemente su mano dominante, también puede mejorar la coordinación mano/ojo. Otras actividades o deportes que son beneficiosos incluyen béisbol, baloncesto, tenis o bádminton.

Coordinación ojo/pie

Los niños que tienen dificultades con las actividades relacionadas con la coordinación ojo/pie pueden beneficiarse con ejercicios que implican dar patadas a un balón a un lugar u objetivo específico. El fútbol y kickball son deportes que pueden ayudar con eso. Además, jugar con pianos de suelo, saltar a puntos específicos y caminar sobre líneas, ayudan con la coordinación ojo/pie.

Ejercicios de memoria

Los niños que tienen problemas de memoria a corto plazo o de planificación, se beneficiarán de las actividades relacionadas con carreras de obstáculos que consistan en cinco o seis tareas. Lee recomienda que el niño complete la carrera de obstáculos con un número creciente de tareas, a medida que el niño mejora, o que complete la carrera haciéndola en el orden inverso.

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Escrito por heather hitchcock | Traducido por sofía bottinelli