Ejercicios para el nervio trigémino

Los problemas con uno del los nervios más grandes de la cabeza, el nervio trigémino, pueden resultar en una condición dolorosa conocida como neuralgia trigeminal. Este desorden crónico, que a menudo aparece en mujeres de más de 50 años, produce un insoportable dolor facial. Los ejercicios de relajación, como la meditación, pueden ayudar a aliviar el estrés y el dolor asociados con la neuralgia trigeminal. Consulta a tu médico antes de realizar ejercicios que ayuden a aliviar el dolor del nervio trigémino.

Neuralgia trigeminal

La neuralgia trigeminal afecta al nervio trigeminal, el quinto nervio craneal que surge de la base del cerebro, que produce sensaciones en tu cara, además de tu mandíbula, labios, dientes y encías. La neuralgia trigeminal causa episodios severos y súbitos de ardor o dolor punzante en la cara que puede durar hasta dos minutos y progresa en frecuencia e intensidad con el tiempo. Ciertas acciones como lavarte la cara, comer, beber o hablar pueden desencadenar estos dolorosos episodios. Esta muy incómoda condición puede originarse de un vaso sanguíneo que presiona tu nervio trigémino o emerge de desórdenes que afectan la capa protectora de tus nervios. El co-autor de “New Medicine: Complete Family Health Guide” David Peters dice que reducir el estrés mediante ejercicios de relajación, como la respiración profunda, la meditación y el tai chi, puede beneficiar a la gente que sufre de neuralgia trigeminal y otros desórdenes de dolor crónico.

Ejercicios de respiración profunda

Los ejercicios de respiración profunda diseñados para crear una sensación de paz y tranquilidad podrían ayudar a aminorar los efectos del estrés en el dolor crónico asociado con la neuralgia trigeminal. Al terminal los ejercicios de respiración, inhala profundamente por la nariz para que tu músculo respiratorio, o diafragma, se mueva hacia tu abdomen, empujando el estómago hacia afuera, y exhala lentamente por la boca para mover este músculo, y tu estómago, de vuelta a su lugar. También, relaja tu cuello, hombros, mandíbula y garganta mientras te imaginas que tu aliento llena las más profundas partes de tus pulmones. Controla tu respiración creando un patrón de olas con fáciles y suaves respiraciones. Extiende tus exhalaciones por uno o dos segundos y haz una pausa después de respirar para crear una sensación de paz y tranquilidad.

Meditación

Las técnicas de meditación también podrían ayudar a reducir el dolor y el estrés asociados con la neuralgia trigeminal. La meditación trascendental implica sentarse en un área tranquila y repetir una palabra o sonido, llamado mantra, una y otra vez. Comienza un ejercicio de meditación trascendental sentándote en una posición cómoda, cerrando tus ojos y relajando todos tus músculos. Comienza con los músculos de tus pies y ve subiendo por tus piernas, torso, manos, brazos, cuello, cara y cabeza. Enfócate en tu respiración y trata de bloquear otros pensamientos mientras repites, por ejemplo, la palabra "uno" en tu mente cada vez que exhales. Continúa este proceso de meditación por 10 o 20 minutos y quédate sentado en silencio por un corto tiempo con los ojos cerrados. Para ayudar a promover la relajación, medita diariamente, pero espera dos horas después de ingerir alimentos.

Tai Chi

El Tai Chi, que promueve la relajación a través de la ejecución de movimientos suaves, puede aliviar el dolor de la neuralgia trigeminal. Además de aliviar el estrés, este antiguo ejercicio chino puede reducir el dolor crónico y mejorar tu sensación de bienestar, de acuerdo con Mayo Clinic. El Tai Chi, un ejercicio que puedes hacer a tu propio ritmo y que implica realizar una secuencia de posturas, crea un flujo de movimiento grácil y constante. Aunque existen varias formas del ejercicio, todos los métodos dan un sentido de calma y paz interior a través de completar series de movimientos en armonía con tu respiración. Sin importar tu edad o habilidad física, podrás encontrar un tipo de Tai Chi que cumpla tus necesidades. Para empezar un programa en esta disciplina, encuentra un instructor calificado en tu YMCA local, centro de adultos mayores o club de salud. Un instructor experimentado puede ayudar a asegurar beneficios óptimos a la salud y evitar lesiones.

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Escrito por jan millehan | Traducido por lou merino