Ejercicios de natación para las piernas

Nadar se recomienda con frecuencia como alternativa a ejercicios de alto impacto, como correr, tenis o aeróbicos. Puedes tener un entrenamiento completo sin necesidad de preocuparte por golpear el pavimento, lo que puede resultar en daño a tus tobillos, rodillas y pies. Además de brindar un entrenamiento cardiovascular, nadar también te ayuda a tonificar y fortalecer varias partes de tu cuerpo. Tus piernas pueden tener un entrenamiento completo con vueltas nadando, flotar en el agua y participando en ejercicios de resistencia.

Vueltas nadando

Ya sea que prefieras el crol (crawl), mariposa, braza o espalda, la natación requiere que des patadas y muevas tus piernas en repeticiones iguales. Nadar para fortalecer y tonificar tus piernas significa no preocuparse sobre tu velocidad en el agua. En vez de ello, querrás dar a tus piernas un entrenamiento y permitirles que impulsen tu cuerpo mientras nadas. Mantén tus tobillos flexibles y tus dedos en punta. Patea desde tus caderas de manera que tus piernas estén disponibles para moverse detrás de ti y te den un buen impulso fuera del agua. Haz tantas repeticiones como puedas antes de detenerte a descansar.

Aletas

Usar aletas en tus pies aumentará la fuerza de tus piernas mientras nadas. La cuchilla de tus aletas aumentará la cantidad de peso en tus piernas mientras nadas, provocando que tus músculos trabajen más. Patea tus piernas mientras usas las aletas estirando hacia un lado y colocando tu brazo frente a ti. Patea a tu lado sin permitir que tus piernas rompan la superficie del agua. Mantén las aletas bajo el agua para utilizar la presión natural de la misma y hacer que tus piernas trabajen más.

Ejercicios de resistencia

Tonificar la celulitis de la parte interior de tus muslos y eliminar las chaparreras puede lograrse haciendo ejercicios de resistencia bajo el agua. Sostén la orilla de la piscina y patea con tus piernas hacia atrás. También puedes hacer saltos de lado manteniéndote de pie en el agua y saltando de lado a lado, trayendo la pierna que no esté en el suelo hacia arriba a la altura de las caderas aproximadamente. Realiza sentadillas (squats) en el agua levantando rápidamente una pierna flexionada a la vez hacia tu pecho y bajándola de nuevo en el agua.

Flotando en el agua

Flotar en la orilla más profunda de la piscina puede tonificar, recortar y fortalecer tus piernas. Intenta un ejercicio de K-tread, que involucra levantar una pierna al nivel de la cadera frente a ti mientras la mantienes recta. Mantén tu espalda derecha y eleva la pierna opuesta conforme la primera baje. Hazlo las repeticiones que puedas en 30 segundos. Otra manera de aumentar el esfuerzo de los músculos de tus piernas es dejar que tus brazos y manos no hagan esfuerzo mientras flotas en el agua, forzando tus piernas a mantenerse a flote.

Seguridad acuática

Recuerda ser cuidadoso al ejercitarte en el agua. Incluso un nadador experimentado puede fatigarse y desorientarse en el agua. Evita nadar solo, y date el descanso suficiente entre los ciclos del ejercicio. Si tienes problemas al respirar o te da un calambre, deja de nadar. Cuando nadas en una piscina pública, hazlo sólo cuando el guardavidas está presente.

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Escrito por cari oleskewicz | Traducido por arcelia gutiérrez