Ejercicios musculares para una vejiga débil

La incontinencia es una condición común que debilita los músculos de la vejiga y puede resultar en pérdida de orina involuntaria o necesidad frecuente de ir al baño. Las personas con incontinencia sufren una disminución de la calidad de vida, ya que sentarse en el cine o participar en un partido de voleibol u otro entrenamiento deportivo puede ser imposible. Los médicos suelen recomendar ejercicios de auto-cuidado diseñados para fortalecer los músculos de la vejiga como un método para controlar la incontinencia y restablecer la normalidad en tu vida.

Músculos debilitados de la vejiga

Los nervios y los músculos debilitados en la vejiga que te permiten controlar la liberación de orina a menudo causan incontinencia. Aunque algunos hombres sufren de esta condición, la incontinencia es más común en mujeres adultas debido a factores como el embarazo, la menopausia y la estructura de las vías urinarias. Las personas que son obesas también se enfrentan a un mayor riesgo de incontinencia, ya que el exceso de peso causa presión sobre el abdomen. Las mujeres con incontinencia a menudo sufren vergüenza, ya que el escape de orina puede ocurrir en cualquier momento, incluso durante la relación sexual. Aunque no hay un tratamiento efectivo para todas las personas, la mayoría de las personas con la condición encuentran alivio a través de ejercicios de auto-sanación y no requieren cirugía.

Ejercicios de Kegel

Los ginecólogos suelen recomendar los ejercicios de Kegel para ayudar a fortalecer la vejiga. Comienza la repetición Kegel ubicando los músculos que te permiten controlar la micción, lo que se puede lograr al tratar de reducir el flujo de la orina sin usar los músculos de los glúteos, las piernas o el estómago. Es probable que hayas identificado los músculos correctos cuando detienes con éxito el flujo de orina. Aprieta lentamente los músculos durante unos 10 segundos y evita contener la respiración. Relájate durante 10 segundos y luego trata de repetir el ejercicio entre 10 y 20 veces en base a tu nivel de comodidad. Las repeticiones de Kegel son más eficaces cuando se realizan tres veces al día.

Líneas de tiempo

La mayoría de las personas comienzan a notar las mejoras después de tres a seis semanas de actividad de Kegel, de acuerdo con la National Kidney and Urologic Diseases Information Clearinghouse. Considera comenzar a un ritmo más lento si te encuentras con dificultades al apretar los músculos de la vejiga durante un período de tiempo más corto, como cuatro segundos, y acortando tus sets a dos veces al día. Planea aumentar el tiempo una vez que tu resistencia mejore. Tu médico te puede dar consejos si crees que puedes estar realizando los ejercicios de Kegel incorrectamente y puede ayudar a determinar si tu condición requiere atención adicional.

Ejercicio de entrenamiento para la vejiga

Las personas con debilidad en los músculos vesicales a menudo se benefician de los ejercicios de entrenamiento para la vejiga. Trata de orinar en los horarios establecidos, como cada dos horas, incluso si no se sientes la necesidad. Trata de aumentar gradualmente el tiempo entre los intervalos hasta que finalmente orines cada tres o cuatro horas. Un método alternativo es retrasar la micción durante al menos cinco minutos cada vez que sientas la necesidad. Los médicos a menudo sugieren una respiración lenta y profunda para distraerse. Espera unos cinco minutos después de que las ganas desaparezcan y luego orina. Planea aumentar el tiempo de retardo hasta 10 minutos mientras que tu cuerpo lo permita. Algunas personas ven los resultados positivos de la actividad de entrenamiento de la vejiga después de tres semanas, aunque los resultados pueden tardar hasta tres meses.

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Escrito por toby pendergrass | Traducido por andrés marino ruiz