Ejercicios para mejorar la neuropatía

La neuropatía, o neuropatía periférica, se caracteriza por sensaciones dolorosas de ardor, entumecimiento u hormigueo en las manos y/o los pies debido a un daño en los nervios. Varias afecciones y enfermedades pueden causar neuropatía periférica, incluyendo ciertas infecciones, diabetes y lesiones traumáticas. Aunque se necesitan más investigaciones para aclarar la utilidad del ejercicio como tratamiento para la neuropatía periférica, la Foundation for Peripheral Neuropathy sugiere que los ejercicios que mejoran la capacidad aeróbica, el balance, la flexibilidad y la fuerza pueden ayudar a tratar los síntomas asociados con la enfermedad. No obstante, consulta a tu médico antes de comenzar un programa de ejercicios para discutir tus necesidades individuales.

Ejercicios aeróbicos

Los ejercicios aeróbicos incluyen bicicleta, trote, patinaje, natación y caminata. Si sufres de neuropatía periférica, realizar tales ejercicios por un total de 30 minutos al día al menos tres días a la semana puede ayudar a aliviar tus síntomas aumentando el flujo sanguíneo a tus pies y manos, fortaleciendo los tejidos nerviosos, según Jennifer Haupt, que escribe para "Neurology Now", una publicación de la American Academy of Neurology. El ejercicio aeróbico regular también puede manejar tu salud general y disminuir el riesgo de desarrollar otras afecciones o enfermedades crónicas, incluyendo enfermedad cardiovascular y ciertos tipos de cáncer.

Ejercicios de balance

El balance es un tema importante si sientes entumecimiento o dolor en tus pies debido a la neuropatía periférica. Realiza ejercicios que entrenen los músculos que te ayuden a mantener el balance cuando estés de pie. Por ejemplo, estar de pie frente a una silla alta o encimera con tus pies separados alrededor de 6 pies. Pon tus dedos índices sobre la silla y flexiona lentamente tu rodilla izquierda , levantando el pie del piso. Saca los dedos de la silla y haz equilibrio sobre tu pierna derecha por 5 a 10 segundos. Repite con la pierna opuesta. Puedes hacer equilibrio con un pie levantando una rodilla a la vez a la altura de la cintura o extendiendo una pierna a la vez detrás de tu cuerpo. Realiza cada ejercicio al menos dos veces al día.

Ejercicios de fortalecimiento

Los ejercicios de fortalecimiento dirigidos a los músculos de los antebrazos y la parte inferior de la pierna, que actúan en las muñecas y los tobillos respectivamente, ayudan a estimular el flujo sanguíneo en las zonas normalmente afectadas por la neuropatía periférica y pueden ayudar a aliviar los síntomas asociados con la enfermedad. Los ejercicios específicos incluyen flexiones de muñecas para los antebrazos y elevación de talones, que fortalecen los músculos de las pantorrillas. Usa sólo el peso de tu cuerpo al principio y luego agrega pesas o mancuernas para hacer los ejercicios más difíciles si lo deseas.

Ejercicios de estiramiento

Junto con los ejercicios de fortalecimiento, los de estiramiento dirigidos a los músculos y tejidos conectivos que rodean loas tobillos, los pies, las manos y las muñecas también pueden ayudar a mejorar los síntomas de neuropatía periférica. El estiramiento de la pantorrilla es un ejemplo de estos ejercicios para la parte inferior de las piernas. Pon tus manos contra una pared y balancea tus pies. Con tu pierna derecha, presiona la parte trasera del talón en el piso y mantén por 5 a 10 segundos. Para estirar los antebrazos, extiende un brazo a la vez delante de tu pecho y tira tus dedos hacia atrás con tu mano opuesta. Realiza estos estiramientos cada día, en especial antes de realizar ejercicios aeróbicos o de fortalecimiento.

Más galerías de fotos



Escrito por matthew schirm | Traducido por maria eugenia gonzalez