Ejercicios para el linfedema

El linfedema es un trastorno incómodo en el que el fluido de las glándulas linfáticas se drena y se acumula en los tejidos de los brazos o las piernas. Hasta hace poco, el ejercicio no era recomendado para los pacientes con linfedema, por temor a que la actividad empeorara la condición. Sin embargo, la nueva investigación muestra que el ejercicio puede ser beneficioso, especialmente para los sobrevivientes de cáncer de mama. Habla con tu médico antes de comenzar cualquier ejercicio, y sigue sus precauciones y directrices para ejercitarte con linfedema.

Beneficios del ejercicio

Ejercitarte con linfedema puede ayudar a asistir a los ganglios linfáticos para drenar fuera de tu área afectada, llevando el líquido a través de tu cuerpo a los riñones, donde se excreta en forma de residuos. Los ejercicios de resistencia aprobados por tu médico pueden aumentar la acción de bombeo que mueve el fluido de regreso a tu pecho y disminuye la inflamación en los ganglios linfáticos. La respiración profunda también es beneficiosa, ya que estimula la actividad normal linfática. La National Lymphedema Network (NLN) te aconseja usar una prenda de compresión durante el ejercicio y que tomes las precauciones que sean pertinentes para evitar la fatiga y el uso excesivo de las extremidades afectadas.

Ejercicio medicinal

Los ejercicios medicinales para el linfedema consisten en movimientos que son repetitivos y sin resistencia. Estos ejercicios se realizan específicamente para promover el correcto drenaje de los ganglios linfáticos, reduciendo así la inflamación. Las prendas de compresión se usan durante los ejercicios medicinales, y es importante entrenar a un ritmo suave a moderado, evitando sobrecargar de trabajo los brazos y piernas.

Levantamiento de pesas

Realizar actividades de levantamiento de pesas u otros ejercicios de resistencia también pueden beneficiar a los pacientes con linfedema. Según un estudio de diciembre de 2005 en "Lymphology", los ejercicios de resistencia de baja intensidad no tuvieron efectos adversos en los sobrevivientes de cáncer de mama con linfedema. Este tipo de ejercicio en realidad reduce el volumen del miembro cuando se combina con una manga de compresión. El NLN sugiere empezar tranquilo e ir aumentando la intensidad gradualmente, garantizando que la técnica adecuada sea seguida. Evita constantemente agarrar pesas o mangos y date tiempo adecuado de descanso entre series.

Ejercicios de flexibilidad

La flexibilidad es muy importante para mantener tu rango de movimiento y realizar incluso las tareas más sencillas. Las actividades como yoga suave y Pilates enfatizan la respiración mientras se estiran y fortalecen los músculos y las articulaciones. Incluir ejercicios de estiramiento antes y después de tu entrenamiento puede reducir al mínimo las cicatrices y contracturas de las articulaciones, disminuyendo potencialmente el flujo linfático. La flexibilidad no se gana de un día para el otro; realiza estiramientos lentamente y gradualmente, y calienta los músculos antes de empezar.

Ejercicio aeróbico

El ejercicio aeróbico implica el uso de grandes grupos musculares, así como el aumento de la respiración y el ritmo cardíaco. Este aumento de la circulación y el consumo de oxígeno estimula el flujo linfático y drenaje adecuado, aliviando potencialmente la inflamación. La actividad aeróbica también te puede ayudar a controlar el peso y reducir tus riesgos de otras enfermedades, como la diabetes y enfermedades del corazón. Se recomienda usar una manga de compresión. Habla con tu médico acerca de los tipos de actividades aeróbicas que son adecuadas para tu condición.

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Escrito por christy callahan | Traducido por roberto garcia de quevedo