Ejercicios de Kegel

Los ejercicios de Kegel tienen la reputación de que mejoran el desempeño sexual y la estamina, sin embargo el fortalecer los músculos pélvicos tiene otras ventajas médicas. Según lo menciona la Mayo Clinic, los síntomas de incontinencia urinaria y fecal pueden disminuir a medida que la fuerza de los músculos aumenta. Unos músculos pélvicos fuertes sirven para sostener los órganos abdominales bajos reduciendo así la caída de órganos. Generalmente las mujeres hacen ejercicios de Kegel para fortalecer los músculos estirados o debilitados durante la labor de parto. Sin importar cuál sea la razón para hacer los ejercicios o qué tan fuerte seas, los ejercicios son básicamente los mismos.

Tomando posición

Una vez que conozcas el secreto de los ejercicios de Kegel podrás hacerlos en cualquier lugar sin que nadie sepa que los estas haciendo. Los músculos a trabajar están en lo profundo de la parte baja del abdomen. Para la primera vez que vayas a realizar estos ejercicios es recomendable que estés en un lugar privado y cómodo; puedes estar sentado o parcialmente acostado. Éstas recomendaciones te ayudarán a encontrar el músculo adecuado. Ya que hayas encontrado los músculos podrás hacer los ejercicios en el auto, la oficina o en la fila de la tienda.

Encontrar el músculo

Existen algunos consejos para encontrar tus músculos pélvicos. De acuerdo con Mayo Clinic la manera más común de hacerlo es tratar parar el flujo de orina una vez que hayas empezado o aguantarte las ganas de hacerlo desde un principio. Las mujeres pueden encontrar este músculo al insertar un dedo en la vagina y presionar hacia abajo o apretarlo. Una vez que haz localizado el músculo practica sentirlo sin tener que usar tus manos y sin mover ninguna otra parte de tu cuerpo.

Hacer los ejercicios

Una vez que hayas encontrado el músculo, debes apretarlo como si estuvieras jalando hacia arria y hacia tu espalda. Mantén el músculo apretado durante tres segundos. Suelta y relaja el músculo durante tres segundos. Ésto completa una repetición. Debes asegurarte de que cuando aprietas el músculo no estés tensando los músculos abdominales ni los del muslo. Todos los demás músculos deben estar relajados sin ayudarte cuando estés apretando el músculo pélvico. Si haces los ejercicios de Kegel de una manera incorrecta puedes lastimar los músculos.

Tener una rutina

La cantidad de grupos y repeticiones que hagas depende de la fuerza inicial que tenga tu músculo cuando comiences el programa. El promedio de un principiante debe ser de un grupo de 10 repeticiones tres veces por día. Las repeticiones pueden ser en la mañana, tarde y noche o pueden ser consecutivas con pequeños descansos entre cada grupo de repeticiones. Una vez que la fortaleza y la resistencia muscular hayan mejorado puedes aumentar más repeticiones, siempre y cuando descanses entre cada grupo de repeticiones. También puedes aumentar el tiempo que mantienes apretado el músculo; puede hacerlo de tres segundos hasta diez o más.

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Escrito por lillian downey | Traducido por edgar hernandez