Ejercicios para la grasa de la parte alta del abdomen

Perder la grasa de la parte superior del cuerpo puede desafiar incluso al más laborioso atleta, pero es más fácil de perder de lo que piensas. Una combinación de dieta y ejercicio para perder el peso en general es la única manera de adelgazar la parte media, la reducción por zonas no existe. Y mientras la vanidad lleva a muchas adictos a la televisión a dejar de lado el control remoto y dirigirse al gimnasio, la eliminación de la grasa visceral mortal escondida bajo esa rueda de repuesto debe tener prioridad. Recubre los órganos internos, lo que provoca la inflamación que contribuye a la enfermedad cardíaca, diabetes tipo 2 y cáncer de colon.

Deshazte de la llanta con cardio

El ejercicio aeróbico derrite la grasa de inmediato, y el entrenamiento con peso desarrolla músculo. Primero necesitas perder peso antes de que seas capaz de ver los músculos abdominales. Conduce una bicicleta, trota, toma una caminata rápida o ve a nadar. La clave para perder peso en general, incluyendo la región de la parte alta del abdomen es trabajar regularmente con tu zona de frecuencia cardiaca, también conocida como zona quema grasas.

Mide tu máximo

Determinar tu frecuencia cardiaca máxima (FCM), es una de las mejores maneras de controlar los entrenamientos para mejores resultados. Enfócate en las zonas de frecuencia cardiaca expresadas como porcentaje que se calculan en base a tu FCM para tu edad de manera que tú o tu entrenador puedan realizarte un plan de entrenamiento para la pérdida de peso. Encuentra tu FCM estimada restando tu edad a 220 si eres hombre, y restando tu edad a 226 si eres mujer. Por ejemplo, un hombre de 45 años tiene una FCM estimada de 175 latidos por minuto.

Trabaja en la zona

Quemarás grasa cuando te ejercites dentro del 65 y el 75% de tu FCM. Para el hombre de 45 años de edad, eso significa que necesitará mantener su ritmo cardiaco dentro de 114 a 131 latidos por minuto para una pérdida de peso general, incluyendo la grasa de esa parte del abdomen. Una vez que te encuentres en tu zona de quema de grasa, permanece ahí por al menos 12 minutos para quemar grasa a una mayor velocidad.

Impúlsalo

Un metabolismo rápido quema la grasa más rápida que uno lento. Aumenta la pérdida de grasa abdominal con un programa de entrenamiento de resistencia que construya músculo magro. Los músculos magros queman calorías incluso cuando estás descansando, lo que ayuda a mantener tus metas de pérdida de peso con esfuerzos aeróbicos. De acuerdo con Pennsylvania State University, un programa básico de entrenamiento de resistencia para ayudar a quemar la grasa y realizado cada tercer día, debería incluir prensa de banco (bench press), pull downs, prensa militar (military presses) y sentadillas (squats) donde normalmente añades peso.

Deja la basura

Los azúcares refinados y carbohidratos terminan almacenados donde no te conviene. Los carbohidratos complejos, como frutas frescas, vegetales y granos enteros satisfacen el hambre y mantienen balanceado al cortisol, la hormona del estrés. Las altas repentinas en la glucosa sanguínea por alimentos de alto índice glicémico, incluidos los alimentos procesados con azúcar e ingredientes artificiales, liberan cortisol y aumentan libras. Así que además del ejercicio aeróbico regular y el entrenamiento de resistencia, asegúrate de ejercitar un buen juicio con tu alimentación.

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Escrito por tina boyle | Traducido por arcelia gutiérrez