Ejercicios para deshacerse de la llanta de repuesto

Necesitas uno en tu auto, solo por si acaso, pero no hay un requerimiento de "solo por si acaso" para aquella llanta que rodea tu sección media. Si deseas quemar esa fea grasa abdominal, te estarás haciendo un favor no solo en apariencia, sino también previniendo enfermedades crónicas. La grasa abdominal que rodea tus órganos, llamada grasa visceral, te pone en un mayor riesgo de problemas como enfermedades cardíacas y diabetes, mientras que la grasa de debajo de la piel, incluyendo la llanta de repuesto solo es generalmente desagradable a la vista. Adoptando una rutina saludable, debes ser capaz de reducir ambos tipos de grasa alrededor de tu cintura y caderas.

Quema la llanta

En lugar de enfocarte en una rutina de fortalecimiento abdominal, comprométete con entrenamientos para quemar calorías, llamados ejercicios cardio vasculares. Para obtener un mayor beneficio en la menor cantidad de tiempo, elige ejercicios que quemen el mayor número de calorías. Entre los mayores quemadores de grasa: correr o trotar, saltar la cuerda, aeróbicos de alto impacto y remo, todo lo cual ayudará a una persona de unas 155 libras a quemar entre 250 y 300 calorías durante una sesión de 30 minutos. Si esos ejercicios no son deseables, elige cualquier otra actividad que haga bombear tu corazón, trata de mantener el ritmo por 30 minutos al día, cinco días a la semana.

Persecución de alta velocidad

La llanta de repuesto a los lados de tu abdomen consiste principalmente en grasa subcutánea "debajo de la piel". De acuerdo con el consejo americano de ejercicio puedes reventar más grasa subcutánea haciendo intervalos de alta intensidad o HIIT. Inténtalo una o dos veces a la semana, en días cuando no tengas tiempo para un entrenamiento más largo. Puedes realizar HIIT con casi cualquier tipo de cardio, calienta caminando o trotando cerca de cinco minutos, y después acelera tu ritmo, corriendo, nadando, haciendo ciclismo o saltando la cuerda hasta un 90 por ciento de tu velocidad máxima por 30 segundos a un minuto. Después baja la velocidad hasta cerca de 50 por ciento del máximo por otros 30 segundos a un minuto. Repite cada intervalo un total de seis a ocho veces, y después refrescate.

Agrega algo de músculo

Una rutina de ejercicio balanceada no debes pasar por alto el entrenamiento de fuerza. El entrenamiento de peso quema calorías y te ayuda a obtener músculos más tonificados y fuertes. Y ya que toma más energía mantener una libra de músculo que mantener una libra de grasa, quemarás más calorías reemplazando músculo con grasa. Empieza con una rutina simple, usando máquinas de peso en tu gimnasio para hacer ejercicios que trabaje todos los músculos mayores: espalda, piernas, brazos y pecho. También puedes hacer una rutina simple en casa usando un ser de pesas. Intenta los press de banca, curls de biceps y curls de triceps. Para tus piernas, sostén las las pesas y haz sentadillas, estocadas y step ups.

La explosión de un gran vientre

Parte de tu rutina de fuerza puede también incluir algunos ejercicios abdominales enfocados en los oblicuos a los costados así como al abdominal recto o "six-pack" en el centro del torso. Entre los ejercicios más benéficos para los oblicuos esta la "silla del capitán", el crunch de bicicleta y el crunch de reversa, de acuerdo a el consejo americano de ejercicio. Para el abdominal recto, el crunch de bicicleta y la silla del capitán también son clave, de acuerdo a la ACE, así como abominales en una pelota de ejercicio. Intenta hacer tres ejercicios abdominales dos o tres días a la semana, en el mismo día que tus otros ejercicios de fuerza o cuando estés sentado enfrente de la televisión. Limítate a una o dos series, la idea aquí es fortalecer los músculos, pero no hacerlos demasiado abultados, o terminarás con una sección media incluso más ancha.

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Escrito por nicole vulcan | Traducido por esther guerrero