Ejercicios para descomprimir la espalda baja

La compresión se produce en cualquier momento que nos sentamos y la silla no tiene un apoyo para la espalda baja. Si te sientas de esa manera por mucho tiempo, puedes sentir un dolor evidente en la zona lumbar o incluso en el cuello. Hay tres curvas en la columna vertebral: el cuello, la parte superior torácica media y la zona lumbar. Cada vez que te sientas con una mala postura pones tensión en las tres curvas. Considera la posibilidad de practicar un poco de yoga suave para crear descompresión y ayudar a reducir el dolor de espalda baja.

Apanasna

Realiza la postura de rodillas al pecho (Apanasna) para dar masaje directamente y descomprimir la espalda baja. Acuéstate sobre tu espalda y, doblando las rodillas, abraza suavemente las piernas hacia el pecho, colocando las palmas de las manos al frente de las espinillas. Suavemente mécete de izquierda a derecha para dar masajes a los músculos que se colocan a ambos lados de la zona lumbar (músculo cuadrado lumbar) que pueden tensarse y producir dolor. Regresa al centro y continúa abrazando tus piernas mientras alejas tus hombros de las orejas. Permanece en esta posición durante varias respiraciones. Esto proporciona la descompresión terapéutica para la zona lumbar.

Eka Pada Apanasana

Procede a asumir la postura Eka Pada Apanasana para crear tracción terapéutica para la espalda baja. Acuestate sobre la espalda y extiende la pierna derecha y pega el talón derecho al suelo. Dobla la rodilla izquierda y abrazar esa pierna hacia el pecho. Apunta el cóccix hacia abajo para alargar la espalda baja. Permanece durante varias respiraciones antes de repetir del otro lado. Esta es una variación de una sola pierna de la postura anterior.

Setu Bhandasana

Ponte a prueba con la postura del Puente o Setu Bhandasana. Acuéstate boca arriba y dobla las rodillas tocando el piso con las plantas de los pies separados al mismo ancho de la cadera. Sin despegar los pies del piso levanta la cadera y coloca las manos bajo la espalda, entrelazándolas. Mueve los nudillos de tus manos hacia la base de los talones. Permanece durante varias respiraciones antes de soltar las manos y bajar la espalda al suelo. Repítela una vez más lentamente. Esta postura puede ser practicada de forma segura todos los días si no tienes un dolor severo de espalda.

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Escrito por sava tang alcantara | Traducido por maria del rocio canales